“Estamos Certificados”. Esta simple frase se ha convertido, con el devenir de los años, más que en un rasgo en una virtud; un referente de calidad y confianza en un sistema de gestión, un servicio o un producto. Al mismo tiempo, para muchas empresas, escuchar esta frase de parte de sus proveedores se ha convertido en una exigencia, un factor fundamental para establecer relaciones de negocios.

Específicamente, la Certificación es definida como el procedimiento mediante el cual una tercera parte diferente e independiente del productor y el comprador asegura por escrito que un producto, un proceso o un servicio, cumple los requisitos especificados, convirtiéndose en la actividad más valiosa en las transacciones comerciales nacionales e internacionales, transformándose en un elemento insustituible para generar confianza en la relación cliente-proveedor.

Reglas, procedimientos y formas de administración propias son requisitos básicos frente los cuales el sistema de certificación debe actuar en conformidad. De esta forma, dicho sistema debe de ser objetivo, fiable y aceptado por todas las partes interesadas, eficaz, operativo, y estar administrado de manera imparcial y honesta. De esta forma, podrá cumplir su objetivo primario y esencial: Proporcionar los criterios que aseguren al comprador que el producto que adquiere satisface los requisitos pactados.

Cabe señalar que, en nuestra realidad país, los Organismos de Certificación pueden o debe estar acreditado como una institución competente para efectuar actividades especificas de evaluación de la conformidad. Sin embargo, según Cecilia Simon, Gerente División Certificación de Productos del Centro de Estudios de Medición y Certificación de Calidad, CESMEC S.A, organización privada dedicada a la prestación de servicios de ingeniería relacionados con certificación de productos, análisis de laboratorio, ensayos, calibraciones, inspecciones y certificación de sistemas de calidad, “un organismo no acreditado puede ser tan bueno como el acreditado, pero no cuenta con la evidencia necesaria para demostrarlo”.

Ahora que significa ‘acreditación’: es el proceso por el cual una autoridad técnica reconoce formalmente que una organización es competente para efectuar actividades específicas de evaluación de la conformidad. En este contexto, en Chile, la autoridad técnica que acredita es el Instituto Nacional de Normalización (INN), siendo el único organismo actualmente reconocido internacionalmente para acreditar en el país.

QUIÉN PONE LAS REGLAS

El Instituto Nacional de Normalización (INN), fundación de derecho privado creada por CORFO, es el organismo técnico que fomenta la elaboración y uso de normas chilenas para la aplicación de certificación. De esta forma, sus principales líneas de trabajo se orientan a la elaboración y difusión de las normas chilenas (NCh), la evaluación de la conformidad, la coordinación de la Red Nacional de Metrología y la capacitación en materias de sistemas de gestión de la calidad y normas específicas. Lo anterior con el fin de fortalecer los componentes de la calidad nacional, favoreciendo su competitividad en el mercado tanto interno como a nivel internacional.

Para desarrollar sus tareas, el INN está estructurado en torno a seis divisiones, cada una con un objetivo específico. De esta forma, detecta las necesidades de nuevas normas y elabora sus textos que, luego de aprobados por el Instituto, son oficializados por los respectivos ministerios nacionales. A su vez, evalúa las competencias de los organismos de evaluación de la conformidad – aquellos que otorgarán las certificaciones-, de acuerdo a criterios y requisitos internacionalmente definidos y aceptados. Además, el INN tiene como tarea coordinar la Red Nacional de Metrología y administrar sus recursos, supervisando los Laboratorios Custodios de los Patrones Nacionales.

En torno a la difusión, el INN tiene entre sus funciones primordiales informar a los sectores productivos sobre las normas establecidas y su aplicación, ofreciendo a las empresas acceso a programas de capacitación y poniendo a disposición de ellas los compendios de las normas atingentes a cada sector.

Teniendo en cuenta lo anterior podemos establecer, entonces, que para que el Sistema de certificación funcione debe contar con tres elementos vitales: La existencia de normas y/o reglamentos, laboratorios acreditados por organismos técnicos que fomenten o creen estas normativas – INN- y la existencia de un organismo de certificación acreditado.

SISTEMA DE CERTIFICACIÓN

En Chile, en tanto, a pesar de su larga data, la certificación es un campo parcialmente explorado. De esta forma, en el caso de la certificación de sistemas de gestión (calidad, seguridad, ambiente, riesgos) su implementación es voluntaria para las empresas y se realiza, principalmente, porque los clientes de algunas organizaciones la exigen.

Respecto de las normas que rigen este tipo de certificación, Simon aclaró que “existen varias, siendo las más aplicadas las normativas de gestión de calidad ISO 9001:2008, gestión ambiental ISO 14001, gestión de riesgo y salud ocupacional OHSAS 18000, entre otras”.

Respecto de la normativa de Gestión de Calidad ISO 9001:2008, esta está estructurada en ocho capítulos, refiriéndose los tres primeros a declaraciones de principios, estructura y descripción de la empresa, requisitos generales, etc., es decir, son de carácter introductorio. Los capítulos cuatro a ocho, en tanto, están orientados a procesos y en ellos se agrupan los requisitos para la implantación del sistema de calidad.

La norma ambiental ISO 14.001, por su parte, está enfocada a cualquier organización, de cualquier tamaño o sector, que esté buscando una mejora de los impactos medioambientales y cumplir con la legislación en materia de medio ambiente. Esta normativa, internacionalmente aceptada, está diseñada para conseguir un equilibrio entre el mantenimiento de la rentabilidad y la reducción de los impactos en el medio ambiente y, con el apoyo de las organizaciones, es posible alcanzar ambos objetivos.

Las normas OHSAS 18,000, en tanto, son una serie de estándares voluntarios internacionales relacionados con la gestión de seguridad y salud ocupacional, toman como base para su elaboración las normas 8800 de la British Standard. Estas normas buscan a través de una gestión sistemática y estructurada asegurar el mejoramiento de la salud y seguridad de los empleados en el lugar de trabajo.

En cuanto al sistema de certificación de productos existen ciertas certificaciones que son obligatorias y están reguladas por normativas o ley, según sea el caso. En este ámbito, productos como: el cemento, derivados del acero, productos de seguridad (extintores, implementos de trabajo, etc), alimentos, productos eléctricos, etc., necesitan estar certificados para su importación o comercialización.

“En general si la certificación no está especificada por la autoridad competente (reglamentaria) ésta no se realiza, y aquellos que la realizan – con externos- lo hacen, en muchos casos, como factor diferenciador que otorgue confianza a los consumidores. En lo relativo a certificación de personas estamos a nivel de país sin un mayor desarrollo, aún no se ha implementado un protocolo de certificación de personas, como así tampoco existen organismos acreditados para realizar tales actividades”, así lo expresó Eduardo Sanhueza, Subdirector de IDIEM, Centro de Ingeniería y tecnología dependiente de la Universidad de Chile cuyo objetivo principal es ensayar y verificar la calidad de los materiales a emplearse en la construcción de obras públicas.

Respecto de los organismos que se pueden acreditar actualmente en el INN y que se relacionan de alguna forma con la certificación de los productos, directamente o indirectamente, Simon destaca 5 entes específicos: Laboratorios de Ensayo, Laboratorios de Calibración, Organismos de Inspección, Organismos de Certificación de Productos, Organismo de Certificación de Sistemas de Gestión.

En esta línea, la gerente de certificación de CESMEC S.A. señaló que para la certificación de productos, los modelos utilizados a nivel nacional y reconocido a nivel internacional, son los ISO/CASCO. Respecto de este modelo certificación podemos señalar que es una traducción del texto original en inglés “Assessment and verification of conformity to standards and technical specificactions”, en el se describen los ocho modelos de Certificación existentes y la diferencia entre ellos, partiendo por el Ensayo de Tipo (Modelo Nº 1), pasando por la Inspección de Lote (Modelo Nº 7), para terminar en el Modelo Nº 8, que corresponde a la Inspección 100%.

“Cabe aclarar, que los organismos de Certificación de Productos, para evaluar ciertas características del producto, pueden necesitar la labor de laboratorios de ensayo y análisis. Para esto, puede subcontratar a un laboratorio o bien utilizar laboratorios propios. Sin embargo, es un error común, pensar que los laboratorios de ensayo certifican productos. Ellos sólo realizan ensayos a los productos y entregan los informes respectivos. Como ejemplo de esto, se puede señalar que es un error pensar que cierto producto 'es certificado', por el sólo hecho de haberse ensayado una cierta característica en un laboratorio. Que el producto sea certificado, implica que es evaluado por un organismo de certificación de producto, bajo algún modelo especifico de certificación”, advirtió Simon.

Hecha esta aclaración, podemos indicar claramente cómo opera la certificación de productos en Chile. De esta forma, en las transacciones comerciales un comprador está interesado en recibir productos de acuerdo a sus necesidades y expectativas y que alguien le asegure que así sucede, en lo posible alguien diferente del productor o vendedor. Por otra parte quien vende no tiene la seguridad de que la otra parte acepte lo que él le diga acerca de la calidad del producto. Es así que ambas partes prefieren la intervención de una tercera que certifique la conformidad del producto con las especificaciones. De ahí que en los últimos años la certificación ha adquirido una gran importancia en el comercio, tanto a nivel interno como a nivel internacional.

INVERSIÓN PRO BENEFICIOS

Teniendo en cuenta experiencias en el ámbito de la Certificación, Revista Seguridad Empresarial se contactó con Everis Chile y Vicsa Safety, empresas que han obtenidos certificaciones en el ámbito de gestión y productos, respectivamente.

Everis Chile, consultora multinacional que ofrece soluciones de negocio, estrategia, desarrollo y mantenimiento de aplicaciones tecnológicas, y outsourcing a empresas de telecomunicaciones, banca, administración pública, consiguió, en octubre pasado la certificación en las normas ISO 14001 y OHSAS 18001, hito que, en palabras de Felipe Ortiz, gerente responsable del proyecto de certificación, “confirma el compromiso de la alta dirección de la compañía con el cuidado del medio ambiente y la salud y seguridad ocupacional de las personas”.

Para Ortiz, “la obtención de este tipo de certificación es inédita para una empresa de servicios. El desafío de Everis Chile fue certificarnos conjuntamente en las normas ISO 14001 y OHSAS 18001, tomando un compromiso al cual no estamos obligados bajo aspectos legales o normativos para este tipo de industria. Además, optamos por la implementación de un Sistema de Gestión Integral que también se integra con nuestro sistema de gestión de calidad basado en ISO 9001. En este sentido, entendemos que hemos innovado siendo una de las primeras empresas de servicios de nuestro tipo que asume el compromiso y logra esta certificación”, afirma

Respecto de las ventajas que esta certificación acarrea para Everis, el ejecutivo afirmó que “con las noticias de nuestra certificación, los clientes se muestran gratamente sorprendidos, en especial porque no somos una empresa productiva que genere impactos significativos en el medio ambiente y riesgos de accidentes o enfermedades profesionales, mirándonos como un ejemplo a seguir y con intenciones de replicar nuestras acciones implementadas. Sin duda, los beneficios paralelos que se buscan redundan en la eficiencia y economía con la optimización de insumos y energía, y controlar de alguna forma la pérdida de productividad de las personas” afirmó.

Por otra parte, Carolina Adriazola, Gerente de Marketing de Vicsa, empresa que comercializa productos de seguridad Industrial y protección personal, recalcó que “nuestra principal preocupación al momento de certificar los productos que fabricamos o importamos es que el trabajador esté seguro. Queremos entregar soluciones a problemáticas de seguridad, buscando productos cómodos y atractivos para que el trabajador los utilice en sus faenas”.

Respecto del proceso de certificación de sus productos, Adriazola señaló que “el sistema de certificación chileno no posee normativas para todos los productos que comercializamos o, en ocasiones esta son muy antiguas y obsoletas. En este plano, por ejemplo, encontramos normativas para lentes de seguridad de vidrio y actualmente se elaboran en policarbonato. Ante esta realidad podemos optar por certificar nuestros productos bajo normas extranjeras”.

A este respecto, Adriazola explicó que en la certificación de productos se dan diferentes escenarios, ya que, en ocasiones no existe una normativa vigente para un producto o no existe un laboratorio o entidad que testee el producto y que pueda certificarlo. ¿Cómo se resuelve el problema?, en este sentido la ejecutiva señaló que “si existe normativa en Chile y existe un laboratorio que testee el producto bajo esta norma, estamos obligados a certificar este producto en el territorio. Ahora bien, si existe norma pero no hay laboratorios, debo certificar el producto en el extranjero bajo la norma nacional. Por último, si no existe regulación y hay laboratorios, puedo certificar mi producto con una norma extranjera”

Respecto de las ventajas de la certificación, Adriazola señaló que “si bien la inversión es alta, estar certificados es un deber para con nuestros trabajadores y nos diferencia positivamente de otros distribuidores. Nosotros consideramos que es nuestro deber informar a nuestros clientes de la importancia de las certificación de productos de seguridad, para que ellos exijan este requisito”.

Lo expresado por los ejecutivos de Everis Chile y Vicsa Safety nos permite concluir que a nivel nacional, la certificación empresarial aporta diferentes beneficios, entre ellos, ayuda a mejorar el sistema de calidad industrial, protege y apoya el consumo de los productos nacionales, da prestigio internacional de los productos nacionales certificados y aporta transparencia al mercado. En el plano internacional, en tanto, promueve y ayuda a los intercambios comerciales por la confianza y la simplificación, protege las exportaciones contra las barreras técnicas y protege la calidad del consumo.

En el ámbito gubernamental, en tanto la certificación, asegura que los bienes o servicios cumplen requisitos obligatorios relacionados con la salud, la seguridad, el medio ambiente etc; sirve como medio de control en importaciones y exportaciones; es una herramienta importante en la evaluación de proveedores, en procesos contractuales y para verificar que el bien adjudicado en un proceso contractual, nos permite concluir que sea entregado cumpliendo con los requisitos establecidos en los pliegos de condiciones.

Para la industria, en tanto, la certificación le permite demostrar el cumplimiento de los requisitos técnicos establecidos en los acuerdos contractuales o que forman parte de las obligaciones legales.

Y para el consumidor, la certificación lo protege en la adquisición de productos o servicios de mala calidad y consumidor puede acceder a medios donde poder presentar sus reclamos o sugerencias frente a los productos certificados.

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