El 11 de septiembre se cumple el plazo para las modificaciones y adecuaciones que tuvo la industria para ponerse en línea con la normativa vigente en torno al almacenamiento de sustancias peligros, establecido en el DS 78 del Ministerio de Salud del 2010. Ante el inminente cumplimento de este plazo, cabe preguntarse ¿cómo se encuentra la industria chilena para asumir el DS en su totalidad? y ¿cuáles son los grandes desafíos de la industria?.


El 17 de diciembre de 1995 se produjo en la Región Metropolitana uno de los incendios más voraces que se recuerde. La fábrica de insumos industriales Mathiesen Molypac, ubicada en un área industrial en el límite de las comunas de San Bernardo y Lo Espejo, ardió durante más de nueve horas. Sus bodegas guardaban diversos productos químicos que se inflamaron y explotaron haciendo aún más difícil controlar la situación. Según reportes de bomberos de la época, cerca del lugar falleció una mujer alcanzada por una esquirla y se registró un centenar de asfixiados producto de la columna de gases tóxicos que alcanzó unos 500 metros sobre la planta y que además generó evidente contaminación ambiental.


juan francisco_ovallePero las repercusiones de este siniestro no terminaron con las llamas, las autoridades vieron en esta situación la evidente carencia de regulación de las sustancias químicas e inflamables, denominada a grandes rasgos como sustancias peligrosas.


Desde ese entonces se generó la necesidad de regular esta industria y fue así como quince años después del incendio se presentó el Decreto Supremo 78, del Ministerio de Salud, que desde entonces regula el Almacenamiento de Sustancias Peligrosas.


El presente reglamento establece las condiciones de seguridad de las instalaciones de almacenamiento de sustancias peligrosas, entendiéndose éstas, para efectos de esta norma, como aquellas que puedan significar un riesgo para la salud, la seguridad o el bienestar de los seres humanos y animales.


Dado los alcances de esta nueva normativa, las autoridades otorgaron distintos plazos para que las empresas del rubro se adecuaran a las modificaciones que establece este reglamento, y es así como el 11 de septiembre de 2015 se cumple el último plazo para acatar y dar cumplimiento a las indicaciones. Frente a esta fecha, queda preguntarse ¿Cumplió la industria chilena este plazo? ¿Cómo se vislumbra el mercado ante este nuevo escenario?.


Para conocer el panorama actual recurrimos a tres importantes actores del almacenaje de sustancias peligrosas, Sebastián Mendoza, jefe de departamento de Prevención de Riesgo de TW; Arturo Ríos, gerente comercial y planificación de Warehousing y Francisco Stockebrand, gerente de operaciones de Storetek.


UNA VISIÓN DE LA INDUSTRIA


francisco stockeberg“Las sustancias peligrosas solamente podrán almacenarse en los lugares especiales que se señalan” Esta frase es la clave para el desarrollo de la industria de almacenaje de sustancias peligrosas, dado que son ellos los llamados a satisfacer las necesidades de este sector con las cualidades y características requeridas en dicho decreto.


La industria debió adaptarse, algunos más que otros, a lo establecido por el reglamento que va desde el tipo de construcción, la seguridad en las bodegas, las distancia de los recintos, los tipos de productos almacenados, las fichas de productos, entre otros. Corresponde a la Secretaria regional Ministerial de Salud, en su calidad de autoridad sanitaria, fiscalizar la aplicación y el cumplimiento del presente reglamento.


En torno a la visión de la industria logística, Juan Francisco Ovalle, director de ALOG destacó el actual panorama normativo chileno en torno a este sector. “Chile se encuentra en línea con las exigencias internacionales, por ejemplo, en la etapa de diseño de los proyectos se utilizan los criterios definidos en normas americanas u otras reconocidas internacionalmente. Estados Unidos y Europa han dictado la pauta durante muchos años en estas materias y la razón fundamental es que ellos abordaron el tema mucho antes que nosotros”.


El director de la Asociación Logística de Chile es categórico en señalar que “la industria nacional ya está preparada para asumir el desafío que generó la emisión del DS 78”. Ovalle recordó que al emitirse el decreto cada empresa tuvo la oportunidad de evaluar su estándar de cumplimiento y diseñar las acciones tendientes a responder a la normativa de acuerdo a sus necesidades y posibilidades.


“Si las modificaciones eran de carácter menor se acogieron a un plazo de dos años; si las modificaciones eran de carácter mayor el plazo era de 5 años. Este plazo llegó y desde ahora toda empresa debe dar cumplimiento al decreto sin objeciones”, enfatizó Ovalle.


Sebastian MendozaSin embargo, el representante de Alog recalcó que los proyectos nuevos crecieron y surgieron al alero de este DS78. Asimismo, llamó a quienes no cuenten con instalaciones propias a tercerizar el servicio con empresas especializadas y que cumplan con las normas.


Pero al mirar de forma global esta industria, Juan Francisco Ovalle señaló que -a modo más país-, sin duda, “hemos avanzado mucho en temas normativos y regulatorios. Por una parte, la Seremi realiza un vasto trabajo en la verificación y fiscalización del correcto cumplimiento de las normas. Por otro lado, un amplio sector de la industria trabaja con este tipo de prácticas y tienen conciencia de la importancia de su cumplimiento”. Sin embargo, recalcó que “aún queda mucho por mejorar. Este es un tema de salud pública como de responsabilidad medioambiental por lo tanto es tarea de todos los actores involucrados el tomar conciencia sobre los estándares de gestión de las sustancias peligrosas”.


“Los empresarios deben asumir la importancia de actuar responsablemente en este tema, dado que las implicancias en caso de siniestros no sólo son comerciales, sino que existe un impacto a nivel de responsabilidad social empresarial importante y en ocasiones un impacto grande en la población. Ante todo, el principal desafío lo tiene el empresariado junto a la autoridad en colaborar mutuamente para el correcto almacenaje de las sustancias peligrosas y evitar así cualquier impacto negativo”, concluyó Ovalle.


IDENTIFICACIÓN DEL PRODUCTO


A juicio de los ejecutivos consultados, la base de este decreto está en el conocimiento. El “saber” de modo transversal es el eje para un correcto manejo de estas sustancias. Conocer cuáles son, conocer cómo es su comportamiento, conocer los tipos de sustancias, conocer sus compatibilidades, etcéteras, son sólo algunas de las preguntas que esta normativa obliga a considerar y que por ende torna a esta industria compleja.


Punto aparte requiere la masificación de esta normativa a todos quienes participan en el almacenamiento de estas sustancias, desde una visión empresarial hasta el saber de los operarios sobre el tipo de sustancias que manejan.


La esencia para el almacenamiento de sustancias peligrosas está en saber qué sustancia peligrosa es y, por ende, cómo se debe almacenar.


arturo rios“Vi nacer este decreto y hoy me toca observar su aplicación total. Este DS marcó un hito en el antes y después de la industria, ya que permite regular a las autoridades sanitarias en torno al almacenamiento de sustancias peligrosas en cuanto a la infraestructura y al almacenamiento de acuerdo a la clase de riesgo y su compatibilidad”, puntualizó Sebastián Mendoza.


En esta línea, el DS 78 entregó las condiciones de almacenamiento de las denominadas sustancias peligrosas, clasificadas anteriormente por la NCh 382 en nueve tipos o clases: clase 1, explosivos; clase 2, gases, comprimidos, inocuos, tóxicos e inflamables, clase 3, líquidos inflamables; clase 4, sólidos inflamables; clase 5, peróxidos y comburrentes; clase 6, tóxicos; clase 7, sustancias radioactivas; clase 8, corrosivos y clase 9, productos misceláneos.


Con esto, “el decreto nos entrega las condiciones de seguridad que deben adoptarse para el almacenamiento de las sustancias peligrosas, de manera de evitar el riesgo que ellas puedan generar”, afirmó Arturo Ríos de Warehousing, añadiendo que “cada clase de sustancia requiere condiciones particulares de almacenamiento”.


“Hoy en día son los líquidos inflamables los productos que requieren mayores sistemas de control durante el almacenamiento, ya que algunos productos presentan riesgo de incendio bajo determinadas condiciones”, afirmó Ríos.


Por su parte, el gerente de operaciones de Storetek, empresa que ha ingresado al mercado recientemente, afirmó que “construir en base a la norma permite operar con tranquilidad y ofrecer esta tranquilidad también a los clientes”.


Para Stockebrand factores importantes de esta normativa es “lo relativo a las exigencia en el etiquetado de los productos y lo relacionado a la seguridad, tanto de quienes se desempeñan en las bodegas como de la población general y el entorno”.


En esta línea, el encargado de seguridad de TW, la tarea de la industria es que “no debe preocuparse sólo del almacenamiento de los productos, sino que el éste no genere daños a los trabajadores, a las personas y también a la infraestructura y el medioambiente”.


Con todo, los ejecutivos coincidieron en la necesidad de que los actores de este mercado operen en torno a una visión global del almacenamiento y para eso las claves están en conocer el producto y aplicar las medidas de seguridad.


CONSIDERACIONES AL CONSTRUIR


Múltiples y detalladas son las exigencias que el de Decreto Supremo 78 impone para el almacenamiento de sustancias peligrosas. Las empresas debieron adaptar sus instalaciones o bien construir sobre dicha base normativa. No obstante, es importante recalcar algunas de estas normas contenidas en el cuerpo legal, entre las que destacan la diferencia entre bodegas comunes y bodegas de sustancias peligrosas, acápite que establece –a grandes rasgos- las restricciones entorno al almacenamiento, en cuanto a toneladas almacenadas y sus distancias, entre otros aspectos.


“Las bodegas para sustancias peligrosas deberán ser cerradas en su perímetro por muros o paredes sólidas, resistentes a la acción del agua, incombustibles, con techo liviano, y piso sólido resistente estructural y químicamente, liso, lavable e impermeable y no poroso. En todo caso, su diseño y características de construcción deberán ajustarse a lo señalado en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción, de acuerdo al estudio de carga combustible, sin perjuicio de los requerimientos adicionales establecidos en el presente reglamento”, cita el DS.


Asimismo, se establece tácitamente la prohibición de que dentro de las bodegas para sustancias peligrosas se realicen mezclas ni re-envasado de esas sustancias, excepto en aquellas que existan estanques fijos o en aquellas en que se deba realizar fraccionamiento para ser utilizado en la zona producción dentro del mismo sitio de la empresa. En cuanto a la cantidad de almacenamiento, el DS78 establece que las Bodegas para Sustancias Peligrosas podrán almacenar hasta 10.000 t de sustancias peligrosas y en el caso de bodegas adyacentes se podrá mantener una cantidad máxima de 2.500 t de sustancias peligrosas en cada una, no pudiendo superar en su conjunto las 10.000 t.


Siempre en torno a la infraestructura, otro aspecto relevante son las medidas de seguridad. En esta línea, el DS contempla que las bodegas para sustancias peligrosas, deberán contar con un sistema manual de extinción de incendios, a base de extintores, cuyo tipo, cantidades, distribución, potencial de extinción y mantenimiento, entre otras características, deberán estar de acuerdo a lo establecido en el decreto N° 594 de 1999 del Ministerio de Salud.


Cuando se almacenen cantidades superiores a 500 t, deberán contar con red húmeda con una reserva de agua propia que otorgue una autonomía de, a lo menos, 60 minutos y un sistema de respaldo de suministro de energía para asegurar la impulsión del agua. Es así como todas las Bodegas para Sustancias Peligrosas, deberán contar con un sistema automático de detección de incendios, el cual debe ser diseñado de acuerdo a la NFPA 72, u otra norma internacionalmente reconocida, y contar con un sistema de extinción automática de incendio, de acuerdo a lo estipulado para cada clase.


“El DS 78 cumple bastante bien en los procedimientos que te va marcando para el etiquetado, el almacenamiento., el distanciamiento de productos incompatibles, los sistemas de derrame que te exige, las normas para cada bodega, sistemas de seguridad, documentación, entre otras. Estas son normas en las que la industria debe estar regulada, porque es parte del servicio que uno entrega”, enfatizó Stockebrand.


Es así como los ejecutivos coincidieron en que las indicaciones planteadas a este respecto por la normativa son claras y fue tarea de la industria adaptar o construir sus instalaciones bajo estas normas que recalcaron hoy ellos cumplen.


¡LA INDUSTRIA ESTÁ LISTA!


Llegó el fin de los plazos para ponerse a tono con las indicaciones del Decreto. Las empresas deben comenzar a cumplir con los requerimientos establecidos sin excusas. Pero esta “obligación” debe ser además un tema de conciencia por parte de todos los actores de la industria, quienes deben asumir, exigir, ofrecer –dependiendo el caso- un almacenamiento de sustancias peligrosas que cumpla con los estándares y cuidados requeridos.


“Si uno cumple las normativas no debiera haber riesgos”, enfatizó Mendoza, quien aseguró que TW trabaja bajo la premisa de entregar un servicio de calidad cumpliendo con la norma y “más allá”.


Por su parte, Arturo Ríos afirmó que es fundamental que los clientes exijan estas normas de seguridad y calidad en el manejo de sus productos, ya que hoy “actores importantes de la industria contamos con un servicio de calidad en este especial mercado”.


El compromiso es lo que -según Mendoza- permite el éxito empresarial en esta industria, “Hay un decreto que obliga a cumplir con la normativa, pero a eso hemos sumado un compromiso como empresa de dar un buen servicio, ya que los productos son la imagen de nuestros clientes. No basta solo con almacenar en esta industria sino que lo fundamental es la seguridad; el conocimiento especializado”, afirmó el jefe de departamento de Prevención de Riesgo de TW.


“Hemos trabajado bajo los mejores estándares y de la mejor forma. La industria chilena a nivel general se encuentra en una etapa de desarrollo. Ahora debemos llevar a la práctica estas normativas. La industria en su conjunto debe actuar con responsabilidad”, recalcó el gerente comercial de Warehousing.


Coincidentemente, el gerente de Storetek enfatizó que “el cumplimiento de la norma en su totalidad pasa a ser fundamental por el hecho de que no sólo somos una bodega de almacenamiento, sino que desde el momento que el producto ingresa la barrera de la empresa somos corresponsables”.


Las opiniones de los ejecutivos de estas tres compañías permiten concluir que no hay nada que temer a estas normas. La ley ya es ley desde 2010, hoy el plazo para ponerse en línea terminó y es tarea de la industria logística ayudar a fiscalizar la correcta aplicación del Decreto Supremo 78 que desde el 2010 rige a esta industria. Hoy no hay cabida para modificaciones y la industria debe demostrar su compromiso con la seguridad del mercado, de los trabajadores, de la población y del medio ambiente.


¿Y EL TRANSPORTE DE SUSTANCIAS PELIGROSAS?


Si bien el decreto supremo 78 entrega las directrices con respecto al almacenamiento de sustancias peligrosas, existen otros eslabones relevantes de esta cadena como es el transporte de estas mercancías, abordado en el Decreto Supremo 298.


Además, existe una certificación basada en el Sistema de Homologación del Transporte Carretero (SHTC) implementada por la Asociación de Industriales Químicos (Asiquim), que revisa y propone prácticas a implementar por las empresas para el correcto cumplimiento del Decreto.


A partir de lo anterior, cabe destacar la iniciativa emprendida por la Asociación Logística de Chile (Alog), entidad que dicta un curso de Manipulación y el Embalaje de Mercancías Peligrosas Aéreas (Categoría 6), el cual se encuentra reconocido por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), además de ser aceptado por el International Air Transport Association (IATA).


Con esto se pretende entregar competencias en la práctica actual de los movimientos de Mercancías Peligrosas del Transporte, desde el embarque hasta su destino tanto en movimientos de exportación como de importación, de acuerdo a las normativas nacionales e internacionales establecidas.


La clave es lograr que los trabajadores: describan los aspectos fundamentales, respecto a la aplicabilidad de los procedimientos de Transporte de Mercancías Peligrosas; diferencien los tipos de Mercancías Peligrosas, de acuerdo a sus características, excepciones, limitaciones y variaciones; clasifiquen las Mercancías de acuerdo a su tipología, embalaje y riesgo, asociándolas a los respectivos etiquetados; utilicen los diferentes tipos de listados de Mercancías Peligrosas y las nomenclaturas correspondientes; diferencien los tipos de embalajes de acuerdo a condiciones, cantidades y formas.


Al igual como en el almacenamiento, el factor diferenciador en esta etapa está también en el conocimiento. Saber qué se manipula es fundamental para de ahí determinar cómo hacerlo de acuerdo a las disposiciones vigentes.


En esta dinámica el manejo de la documentación es primordial, ya que así el conductor del vehículo de carga sabe qué transporta. En definitiva la clave está en “Interpretar correctamente las instrucciones respecto de almacenamiento de carga y los registros asociados”.

Modificado por última vez en Viernes, 25 Noviembre 2016

La Empresa

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