Las construcciones autoportantes son consideradas un hito arquitectónico e ingenieril que calza –a grandes rasgos- perfectamente para responder demandas de la industria logística como costos y tiempos de construcción y, en especial, la optimización del espacio de almacenamiento. Si estás pensando en ampliar tu CD o construir otro, conoce acá los pro y contra de estas construcciones.

Para crecer empresarialmente, dar respuesta a un aumento en la operación o para dar el salto que se espera en el mercado, sea cuál sea, la decisión que motiva la construcción de un Centro de Distribución; ésta es una de las definiciones más importante a nivel empresarial, ya sea por su implicancia para la compañía como también por los costos e inversión que requiere.

Considerada la casa de la logística, los Centros de Distribución no son más –de acuerdo a su definición más básica- que una estructura logística en la cual se almacenan productos y se dan órdenes de salida para su distribución al comercio minorista o mayorista.

Si la necesidad de contar con un CD es clara y definitivas, comienza para las empresas una nueva etapa: enfrentarse a un sinfín de interrogantes para comenzar a diseñar lo que será su nuevo almacén. ¿Construiremos uno o arrendaremos? ¿Cuáles serán las dimensiones? ¿Dónde estará ubicado? ¿Cómo diseñar su layout? Son solo algunas de las preguntas.

Sin embargo, la clave para un el diseño de un Centro está estrechamente ligada al correcto conocimiento de las compañías de las características de su propia operación como las dimensiones que se requiere, tipo de productos que manejan, número de Sku’s, forma de almacenamiento, etcétera.

Ya con los puntos más claros de lo que se necesita y de lo que se quiere, las empresas salen al mercado en busca de un buen partner para concretar la construcción. En esta oportunidad, Logistec reunió a tres importantes empresas con experiencia en la construcción de estas estructuras para ahondar en las características de las construcciones autoportantes en Chile.

PASO A PASO DE LA CONSTRUCCIÓN

Almacenamiento a gran altura, máximo aprovechamiento de la superficie disponible, almacenamiento de mercadería de diversa índole y opción de utilizar sistemas convencionales o automáticos son algunas de las posibilidades que ofrece este sistema de construcción que se caracteriza por ser las propias estanterías las que forman parte del sistema constructivo del edificio junto con los laterales y las cubiertas.

Las estanterías soportan no solo las cargas propias de las mercaderías y de los diversos elementos de la construcción, sino también los empujes de los medios de manipulación y los agentes externos: fuerza del viento, sobrecarga de nieve, movimientos sísmicos, etc., según señala el documento denominado “Bases Técnicas para el diseño estructural de estanterías metálica en Chile del Instituto Chileno del Acero (ICHA)”.

De acuerdo a Javiera González, arquitecta asesora de AcLogistik, se denominan almacén autoportante cuando el sistema de racks pasa a ser la estructura del edificio, contemplando sus cerramientos laterales y sus cubiertas. “Bajo estas condiciones el rack soporta no sólo su propio peso, el de los cerramientos y el peso de los productos almacenados, sino además los empujes de los medios de manipulación además de las solicitaciones de agentes externos como la fuerza del viento, la sobrecarga de nieve y los movimientos sísmicos”, sostuvo la profesional.


Así, el edificio está compuesto por una estructura de sustentación, con sus respectivos componentes como son: pilares, paredes laterales, correas, cerchas y una cubierta superior, sobre la cual actúan las acciones de la fuerza meteorológicas. A grandes rasgos es la estantería la que constituye la estructura resistente del edificio del Centro, siendo consideradas grandes obras de la ingeniería.

En cuanto a su construcción primero se levantan las estanterías y posteriormente se lleva a cabo el cierre exterior de la estructura hasta configurar definitivamente el almacén. “Son construcciones con una alta capacidad de resistencia”, enfatizó Gorka Arteaga, Director Comercial para Latinoamérica de AR Racking.

AHORRO V/S FLEXIBILIDAD

No existe una mejor forma de explicar el funcionamiento de estos centros que profundizar en sus ventajas y desventajas. Al momento de hablar sobre los aspectos positivos de estas construcciones, el aprovechamiento de los espacios y la disminución de costos en cuanto a la construcción asoman en el papel como los más relevantes.

Entre las ventajas podemos destacar

  • Optimización de superficie y altura. Ocupan únicamente el espacio necesario y sin pilares intermedios que actúen como condicionantes en su distribución.
  • Máxima altura: En función de las normativas locales o del alcance de los diferentes equipos que se utilicen, estás instalaciones pueden superar incluso los 40 metros, lo que hace que sea, sin lugar a dudas, la mejor solución de almacenaje a grandes alturas.
  • Simplicidad en la construcción: No hay una concentración elevada de carga, ya que toda la estructura es montada sobre una losa de hormigón, cuyo grosor es el ideal para conseguir un reparto uniforme de la fuerza sobre la base del suelo. (factor clave para la calidad de la construcción)
  • Obra civil. Para la construcción de un almacén autoportante la obra civil es mínima, ya que solo se requiere la construcción de la losa del suelo y, en algunas ocasiones, un muro perimetral de estanqueidad de unos dos metros de altura aproximadamente.
  • Ahorro de costos: Tenemos que tener en cuenta que cuando mayor es la altura de la construcción, mayor rentabilidad nos aporta el almacén autoportante. El costo de este CD es menor al de uno tradicional al que hay que añadir las estructuras metálicas de almacenamiento.
  • Fácil desmontaje: La estructura puede desmontarse fácilmente, lo que permite recuperar un gran porcentaje de los componentes. Esto es posible a que dicha estructura está constituida por elementos estándar de estanterías ensambladas o atornilladas.

 

Los ejecutivos analizaron dichas cualidades con comentarios a favor y en contra de las supuestas virtudes que arrojarían dichas construcciones autoportantes. “Se trata de proyectos a medida que se llevan a cabo en un corto espacio de tiempo. Se pueden alcanzar grandes alturas, incluso por encima de los 40 metros con un aprovechamiento al máximo del espacio y una gran capacidad de resistencia”, afirmó el ejecutivo de AR Racking, quien agregó otra cualidad: la flexibilidad.

“Estos almacenes son aptos para todo tipo de industrias pero están indicados especialmente para almacenes de alimentación, bebidas y distribución en general. Gracias a su flexibilidad, a su capacidad de adaptación y al hecho de ser un diseño a la medida, pueden adaptarse prácticamente a todo tipo de producto susceptible de ser almacenado”, agregó Arteaga.

En esta línea, Marcelo Cajales, Gerente General AcLogistik, representante de Stöcklin en Chile, valoró la flexibilidad y ahondó en las características de la operación que se desarrolla en estos Centros para sacar las mayores ventajas. “Este sistema está enfocado para operaciones con alta rotación de pallets, y grandes volúmenes de stock, y su utilización depende de las necesidades de la operación. No se puede utilizar el concepto de fracción de pallet”, añadió Cajales.

Sin embargo, Javiera González tiene una visión más crítica en cuanto a las eventuales ventajas en costos que se lograrían con estas construcciones, dada las características del mercado nacional. “El escenario chileno es muy especial, pues a diferencia de los países en Europa, aún el metro cuadrado de terreno tiene un bajo valor y todavía existen áreas disponibles, lo cual lleva a las empresas a realizar grandes inversiones en construir CDs de gran amplitud. Sin embargo, si eso lo relacionamos con la rapidez, seguridad y tiempo de operación, el escenario actual es ineficiente por los tiempos por actividad y por una subutilización del metro cúbico construido”, señaló la arquitecta.

AR Racking Autoportante3

A su vez, Germán Flores, Gerente General de Mecalux, estima que “con un autoportante te ahorras en promedio un 35 a 30% en construcción. A pesar de esos números, las empresas siguen prefiriendo una bodega estándar, debido a las posibilidades que éstas tienen de eventuales modificaciones futuras. ¿Qué hacer con mi autoportante si mi tipo de logística cambia? Esa es la gran limitante y la razón por la cual este tipo de construcción no ha ingresado con fuerza en el mercado chileno”.

¿UNA CONSTRUCCIÓN PARA CHILE?

En el mundo, principalmente en Europa, somos testigo de la estrecha relación que tienen los CD autosoportantes y la tecnología, en especial la automatización de procesos. A juicio del ejecutivo de AR Racking, la mayor parte de los almacenes autoportantes están equipados con sistemas automáticos y equipos robotizados para la manipulación de las mercancías, sobre todo porque se trata de Centros de una gran altura.
Por su parte Cajales advirtió que “si el sistema autoportante se implementa junto con la automatización, la eficiencia se logra con un edificio alto y estrecho. Es ahí donde la portabilidad se complejiza estructuralmente, sobre todo para el contexto sísmico chileno”.

“Idealmente este tipo de CD debería diseñarse de forma transversal dentro de una compañía. Esto se logra a través de un buen levantamiento de la operación, una buena sincronía entre configuración y necesidades en virtud de stock, movimientos y rotación. Considerando estos factores se logra el objetivo de optimizar y reducir los tiempos de operación, además de reducir la accidentabilidad, mermas y mano de obra”, afirmó el Gerente General de AcLogistik.

Otro aspecto que debe ser analizado, si se busca ahondar en los alcances y penetración en el mercado de estas construcciones, es cómo el factor sísmico chileno se relaciona con estas construcciones, considerando que es uno de los países más golpeado por la naturaleza.

A este respecto, Gerente General de Mecalux, recalcó que las características de los autoportantes del punto de vista antisísmico no varían muchos en comparación a las estructuras de rack convencionales, ya que “no olvidemos que un autoportante es un sistema de rack recubierto, por lo tanto del punto de vista sísmico el cálculo prácticamente es el mismo”.

Los entrevistados coinciden en que la penetración que ha tenido este tipo de construcciones en el mercado chileno no ha sido fuerte. ¿Qué aspectos influyen en la decisión de las compañías chilenas? Cabe destacar que uno de los proyectos emblemáticos en autoportante en Chile ha sido el caso de Aconcagua Foods en Buin, obra implementada con la automatización de Stöcklin y los racks auto-portantes italianos de Lyto’s, el cual opera a través de tres pasillos con racks de doble profundidad a cada costado, albergando 11.760 posiciones de pallet. El edificio se construyó con perfiles de rack de 24,5 metros de altura, elaborados en una sola pieza y logrando una altura final de 30,5 metros. La empresa de alimentos en lata proyecta finalizar la segunda etapa de su almacén automatizado y autoportante el 2019.

Es así como el temor a los efectos sismológicos, el precio del m2 de terreno para uso industrial, el tipo de logística que se realiza en las empresas son algunas de las razones que se pueden desglosar de los comentarios de los ejecutivos. “El autoportante nace y termina hasta el final de la vida útil de una forma. El autoportante te limita en estos aspectos. El cliente debe estar muy seguro de que en los próximos 10 o 15 años va a seguir con su mismo tipo de logística, mismo tipo de pallet y mismo tipo de equipamientos”, comentó Germán Flores, Gerente General de Mecalux.

Si bien, Chile cuenta con empresas capacitadas –del punto de vista de la ingeniería- para armar grandes proyectos autoportantes, no existe, a juicio de Flores, un gran interés de la industria en este tipo de construcciones.

“Los clientes no están viendo este tipo de construcciones como una alternativa viable, ya que muchos están pensando que un proyecto como un CD es a largo plazo, lo que implica en ocasiones modificaciones en el tiempo en tipos de cargas, tipo de pallet, nuevos requerimientos logísticos de la industria, etc.”, sostuvo Flores.

Con todo, podemos indicar que la decisión de las empresas al evaluar estas construcciones debe estar sustentada primero en conocer su operación, diseñar correctamente el Centro que buscan, proyectar el eventual crecimiento o cambios en su operación en el tiempo y ahí decidir si los autoportantes son una construcción ventajosa para ellos.

Hablar de ventajas y desventajas de estas estructuras de almacenamiento y operacionales no cobra mayor relevancia si no se analiza caso a caso. ¿Construirías un almacén autoportante para albergar tu operación?

Modificado por última vez en Miércoles, 25 Julio 2018
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La Empresa

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