Para muchos, las empresas sólo entienden un lenguaje: las ganancias. No obstante, no debemos olvidar que éstas se desenvuelven en un entorno que exige de ellas mucho más que un balance exitoso o posibilidades de empleo.

 

Hoy, las compañías entienden que su acción no puede ni pasa desapercibida en las sociedades y comunidades que las acogen. Hoy el empresariado entiende que una empresa exitosa no es sólo la que tiene los mejores números, sino también la que tiene una buena reputación que sólo puede obtenerse mediante un accionar ético, solidario y socialmente responsable.

 

Filantropía. Así se entendía hace algunos años la denominada Responsabilidad Empresarial. No obstante, los tiempos y conceptos han cambiado a partir de las propias y válidas necesidades sociales. Así, el renovado concepto: Responsabilidad Social Empresarial (RSE) se refiere a una forma de hacer negocios que toma en cuenta los efectos sociales, ambientales y económicos de la acción empresarial, integrando en ella el respeto por los valores éticos, las personas, las comunidades y, por supuesto, el respeto al medio ambiente.


Consecuentemente, durante la última década la RSE se ha convertido en un tema cada vez más central en las agendas empresariales. Muchas empresas han avanzado en el tema yendo más allá del cumplimiento de la ley o de la acción filantrópica para considerar temas más centrales del negocio como el manejo de riesgo, la innovación y la creación de valor. El concepto ha evolucionado y también sus alcances.


Como se entenderá, no existe una definición única o totalmente aceptada a nivel internacional de la responsabilidad social corporativa (RSC) o responsabilidad social empresarial (RSE). No obstante, una mirada conceptual nos permitirá entender algunos aspectos claves de esta fórmula.


En este punto, la RSE se entiende como el compromiso que asume una Compañía para contribuir al desarrollo económico sostenible por medio de colaboración con sus empleados, sus familias, la comunidad local y la sociedad en pleno con el objeto de mejorar su calidad de vida.


Según el Business for Social Responsibility (BSR) de Estados Unidos, la RSE se define como “la administración de un negocio de forma que cumpla o sobrepase las expectativas éticas, legales, comerciales y públicas que tiene la sociedad frente a una empresa”. En esta línea, la Fundación Empresa y Sociedad, de España, entiende por RSE “una filosofía empresarial adoptada por la alta dirección de la empresa para actuar en beneficio de sus propios trabajadores, sus familias y el entorno social en las zonas de influencia de las empresas. En otras palabras, es una perspectiva que no se limita a satisfacer al consumidor, sino que se preocupa por el bienestar de la comunidad con la que se involucra”.


En este viaje conceptual, Chile no puede quedar fuera. Así, la Fundación ProHumana, afirma que Responsabilidad Social “es la responsabilidad que tienen las personas, instituciones y empresas para contribuir al aumento del bienestar de la sociedad (local y global). La Responsabilidad Social Empresarial es la contribución al desarrollo humano sostenible, a través del compromiso y confianza con sus empleados y familias, la sociedad en general y la comunidad local en pos de mejorar su capital social y calidad de vida”.

 

UNA EXPERIENCIA QUE ENRIQUECE


Un punto importante a la hora de hablar sobre RSE es establecer que ser responsable socialmente no implica actos de filantropía o de beneficencia, sino más bien tiene que ver con la posición que deben adoptar las organizaciones frente a las acciones propias de su actividad productiva y al impacto que estas producen; una postura que debe ser activa y con alto grado de responsabilidad.


Así, según el Banco Mundial, “la RSE es el rol que le toca jugar a las empresas a favor del desarrollo sostenible, es decir, a favor del equilibrio entre el crecimiento económico, el bienestar social y el aprovechamiento de los recursos naturales y el medioambiente”. Este equilibrio es vital para la operación de los negocios. Las empresas deben pasar a formar parte activa de la solución de los retos que tenemos como sociedad por su propio interés de tener un entorno más estable y próspero.

 

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Entonces, el objetivo principal que persigue la RSE es el impacto positivo que estas prácticas generen en los distintos ámbitos con los que una empresa tiene relación, al mismo tiempo que contribuya a la competitividad y sostenibilidad de la empresa. Es decir, al hablar de responsabilidad social empresarial, en ningún momento se deja de lado la productividad y competitividad de la empresa. Todos se benefician.


A partir de lo descrito, resulta relevante conocer experiencias reales en torno al desarrollo de proyectos RSE. Para ello, hemos convocado a tres compañías nacionales, ligadas a la actividad logística que han entendido la importancia de poner en marcha proyectos de esta naturaleza que tienen como líneas de acción: la contribución al desarrollo de los trabajadores y la integración de minorías y la contribución al entorno social.

 

APOSTANDO POR EL DESARROLLO PERSONAL DE LOS TRABAJADORES


En 2015, Central Bodegas inició un valioso proyecto de alfabetización dirigido a colaboradores internos que, por distintos factores, carecían de competencias lectoras. Según relató, Jaime Silva, Gerente de Proyectos de la compañía, en 2014 la empresa inició un proceso de certificación de sus servicios que requería ciertas competencias por parte de la plana operativa y de apoyo, entre ellas: la competencia lectora de sus trabajadores.


“Lo cierto es que algunos colaboradores de nuestra plana no tenían esa competencia básica. Se trataba de trabajadores que superaban los 40 años de edad que por motivos personales no aprendieron a leer, lo que ha trastornado sus vidas, ya que todo su entorno se vuelve contra ellos”, sostuvo Silva.


La excepcional situación de estos trabajadores era conocida por la Compañía al momento de sus contrataciones –indicó Silva- “pero, eso no fue motivo para no emplear a estas personas, muy trabajadoras y valiosas para nuestra empresa”.
No obstante, el analfabetismo de esta fuerza laboral implicaba retos adicionales en lo relacionado a su desempeño, “ya que al no saber leer estaban aislados de su entorno y debíamos entregarles herramientas y apoyo adicional para que efectuaran sus labores”, indicó el Gerente.


Tras iniciar el proceso de certificación antes mencionado, Central Bodegas se enfrentó a la disyuntiva de dejar ir a este contingente o iniciar un nuevo plan de acción. “Tomamos la segunda vía –explicó Silva- que quizás era la más difícil, porque requería de un esfuerzo desde la empresa pero también del compromiso de los convocados; un compromiso por aprender, asistir a clases y dar lo mejor de sí mismos. Básicamente se trataba de lograr un cambio transversal en sus vidas”.


Fue así que se concretó el proyecto de alfabetización, mediante la contratación de una académica experta en el trabajo con adultos y el acondicionamiento de un espacio para la realización de las clases en el CD de La Vara. “De más está decir que los colaboradores están felices con su profesora, una persona que ha sabido enseñarles con paciencia y cariño. Eso es muy valioso también, porque queremos que estas personas se sientan acogidas y no discriminadas”.


En opinión de Silva, la puesta en marcha del proyecto ha reportado satisfacciones en todos los niveles. “A nivel empresa este proyecto ha sido un verdadero acierto, no sólo porque contamos con colaboradores mucho más comprometidos con la compañía que trabajan con optimismo y con lealtad, sino también porque sentimos que esta contribución es un punto de inflexión en sus vidas y nos enorgullece ser parte de ello. A nivel emocional, el aprender a leer ha significado un cambio rotundo en su diario vivir, en cómo se relacionan con su entorno y con sus familias. Para ellos nada volverá a ser lo mismo”.

 

INCLUSIÓN, LAS GANAS DE CONVOCAR A TODOS


“¡Viva la diferencia!” es el espíritu que desde los últimos dos años ha venido materializando la destacada empresa nacional Mindugar, mediante un proyecto de Inclusión laboral que apunta a reclutar talentos extranjeros para diferentes puestos, administrativos y operativos al interior de la Compañía.


Respecto del proyecto, impulsado desde la Gerencia General hacia el área de RR.HH., Valeria Vargas, Jefa de RR.HH. explicó que “la idea principal era hacer más heterogénea nuestra compañía, reflejando lo que ocurre en la actualidad en nuestro país; al que llegan muchos jóvenes y profesionales extranjeros en busca de una oportunidad de trabajo y con la idea de arraigarse en nuestra sociedad”.


A partir de esta intención, en 2014 Mindugar procedió a la contratación de sus dos primeros colaboradores extranjeros, provenientes de Venezuela, nación que – en opinión de Vargas- “tiene profesionales que se adecúan muy bien a las exigencias laborales con gran responsabilidad y dedicación. El profesional Venezolano tiene en nuestra opinión un muy buen perfil”, explicó.


En este contexto, la ejecutiva también destacó el perfil de los colaboradores colombianos y haitianos que se han incorporado a la Compañía, “cuyo perfil de responsabilidad, puntualidad y compromiso es muy alto. Sin contar con el espíritu que imprimen a su trabajo y a la organización”, sostuvo.


En lo relacionado a cómo se ha dado el proceso de integración de los profesionales y operarios extranjeros a una planilla principalmente nacional, Vargas comentó que “el proceso ha sido muy satisfactorio, de mucho respecto por las diferencias culturales y raciales. En este punto, como empresa hemos sido enfáticos en promover la sana y respetuosa convivencia entre los colaboradores sin excepción. Nuestro interés es proyectarnos como una Compañía que acoge a todos y que contribuye a la integración transversal, sin distingos de razas, género, creencias o inclinación sexual; donde las personas sean tratadas con igualdad en todo sentido”.


No obstante, aún queda mucho por hacer en torno a la integración, asume Vargas, destacando que “en la actualidad cerca de un 9% de nuestra planilla es conformada por extranjeros, un índice que esperan incrementar en el mediano plazo. A esto se suma el reciente proyecto de inclusión para personas con capacidades diferentes, iniciativa que busca reclutar talentos en un segmento ampliamente estigmatizado. “Recientemente se abrieron unas vacantes de trabajo administrativo y la Gerencia General nos conminó a reclutar personas con capacidades diferentes para esas plazas. La convocatoria hasta el momento ha sido todo un éxito, además de las competencias básicas para los cargos en cuestión, el único requisito es tener una actitud positiva y muchas ganas de trabajar”, puntualizó Vargas.

 

RECLICLAJE URBANO, UN ESPACIO PARA TODOS


En los ’70 era un proyecto emblemático y todo un desafío urbano: La construcción del Hospital más grande y moderno de Sudamérica; un proyecto que nunca vería la luz y que por más de 40 años sería conocido como el "Elefante Blanco de Pedro Aguirre Cerda", una infraestructura abandonada de 84 mil metros que por algún motivo no lograba ponerse en uso.


Por años, los vecinos de la comuna de Pedro Aguirre Cerda tuvieron que convivir con esta infraestructura que bien servía como refugio de indigentes o como escenario propicio para actos delictivos. Quizás, el único uso apropiado que se le dio a este decrepito edificio y sus exteriores fue el artístico como locación para realizar perfomances, videos musicales, teleseries y distintos montajes relacionados al teatro y al arte urbano.


No obstante, lo cierto es que la comunidad –exhausta de promesas incumplidas- deseaba la recuperación de este espacio urbano. Tras 40 años de espera, la Red Megacentro logró lo impensado, hacerse de la propiedad de este terreno y aunar criterios respecto a su recuperación, un proyecto que gracias a la visión de la Compañía y al apoyo de las autoridades comunales y la propia comunidad ya es una realidad. Hoy, el denominado Elefante Blanco ha dejado atrás su pasado para alzarse en pleno corazón de la comuna como un moderno complejo de oficinas, bodegas y servicios logísticos llamado Núcleo Ochagavía; un complejo que no sólo se ha diseñado como núcleo empresarial, sino también como un punto de encuentro ciudadano que integra áreas verdes, comercios, servicios públicos y de salud.


Ahora bien, concretar este ambicioso proyecto no fue tarea fácil, dado que se debía considerar que los actores involucrados eran muy diversos: una empresa privada, el municipio y una comunidad muy arraigada al sector; por lo que la comunicación y transparencia fueron las principales claves para llevar el proyecto a buen término. En este punto, Megacentro integró al proyecto a la Fundación Urbanismo Social de manera de integrar a la comunidad como un ente activo, capaz de apropiarse de los espacios sociales que el proyecto contemplaba.


En este punto, Matías Canete, Coordinador Jefe del Proyecto Núcleo Ochagavía, sostuvo que el trabajo directo con la Municipalidad y la Fundación “nos permitió trabajar con la comunidad y hacerlos partícipes del proyecto".


A este respecto, la Alcaldesa de la Comuna, Claudina Núñez, sostuvo que “al contrario de otros proyectos y experiencias, Megacentro entró a la comuna con respeto por la comunidad y eso fue determinante para el éxito del proyecto. Ha sido una gran oportunidad para entender que el mundo público y privado pueden conectarse con objetivos comunes y trabajo colectivo, una actitud que hoy nos lleva a ver a Megacentro como un vecino más del barrio”.

 

Nucleo ochavia


En torno al impacto del proyecto para la comunidad, la Alcaldesa añadió que “el Núcleo Ochagavía a la comuna no sólo representa la llegada de capital, sino también una forma de insertarse junto a la comunidad y al municipio que ha permitido hacer de este emprendimiento un proyecto que identifica y empodera a nuestros vecinos con un trabajo mancomunado de todos los actores. Núcleo viene a ratificar que la comuna está mejorando, desarrollándose con su gente”.


Así Núcleo Ochagavía no sólo es un buen negocio para Red Megacentro sino también un espacio valioso para la comunidad. Gracias a una estrecha cooperación público-privada se ha logrado dar más valor al territorio, incorporando la mejora de espacios públicos relevantes para los vecinos y promoviendo la apropiación del entorno por parte de la comunidad.

Modificado por última vez en Miércoles, 07 Diciembre 2016

La Empresa

La revista del Management Logístico en Chile. Revista Logistec es el medio referente de la logística en Chile con 18 años de existencia. Producto de esto hemos desarrollado además, seminarios Internacionales de excelente nivel y gran convocatoria. El año 2010 realizamos nuestra primera Feria especializada en logística, hoy ya llevamos 5 versiones con el nombre de Logistec Show.

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