En 2026, la logística en el Cono Sur —particularmente en economías altamente dependientes de importaciones y exportaciones como Chile, Argentina y Uruguay— opera bajo un escenario de volatilidad estructural más que de disrupciones puntuales. Porque la inestabilidad en rutas globales, tensiones geopolíticas y cambios regulatorios internacionales se transmiten rápidamente a la región, impactando tiempos de tránsito, confiabilidad de servicios y costos logísticos, tal como advierte Maersk en su análisis regional.
Esta condición se ve amplificada por la dependencia del comercio exterior, las largas distancias hacia los principales mercados de consumo y abastecimiento, y las limitaciones de infraestructura portuaria y terrestre. A ello se suman procesos de reconfiguración de las cadenas de suministro, con mayor diversificación de orígenes, ajustes de rutas y un crecimiento sostenido del e-commerce, que exige mayor agilidad operativa y visibilidad de extremo a extremo.
En este contexto, la logística deja de ser un componente táctico y pasa a ser una variable estratégica en las decisiones comerciales. La confiabilidad del servicio, más que la sola disponibilidad de capacidad o el menor costo, se consolida como un factor crítico para la continuidad operacional y el cumplimiento de compromisos comerciales durante 2026.
Entonces, clave resulta entregar algunas recomendaciones para clientes en sus negociaciones de compra y venta sugeridos.
- Incorporar la volatilidad en los contratos: considerar cláusulas de ajuste por variaciones de flete, recargos y tiempos de tránsito.
- Negociar Incoterms con enfoque logístico: evaluar no solo el precio del producto, sino que también el control sobre el transporte y los riesgos asociados.
- Diversificar orígenes y rutas: reducir la dependencia de un solo proveedor, puerto o corredor logístico.
- Planificar inventarios con mayor holgura: especialmente para insumos críticos o de reposición lenta.
- Priorizar confiabilidad por sobre tarifa: un tránsito más estable suele ser más rentable que un menor costo con alto riesgo de retrasos.
Por: Erika Sáenz, Commercial Manager de International Line












































