El desafío de la instantaneidad en la logística de última milla se ha traducido en un incremento de 16.1% en el número de conductores a nivel nacional entre enero y diciembre de 2025, lo que conlleva un alza de 48,8% en los kilómetros recorridos respecto de 2024.
El ritmo constante y los altos estándares en tiempos, eficiencia y calidad del servicio de entregas, desafían a toda la industria del e-commerce. La actual diversidad de sectores que lo conforman y sus complejidades específicas hacen que también la tecnología asociada a última milla esté constantemente integrando nuevas herramientas y explorando mecanismos que aporten mayor eficiencia a cada proceso.
2025 fue el año del Quick-Commerce. Las compañías redoblaron esfuerzos para poder ofrecer a sus clientes mayor inmediatez en un ecosistema altamente competitivo y en crecimiento constante. En ese contexto, DispatchTrack apuntó a establecer alianzas que le permitieran una mayor disponibilidad de conductores activos para realizar entregas de manera eficiente y rápida. Una de ellas fue la integración con Uber, Pedidos Ya y Rappi para manejar despachos en momentos de alta demanda, sin dejar de mantener el control total sobre las ventas, los pedidos y la experiencia del cliente a través del canal propio de cada compañía.
Entre enero y diciembre de 2025, se logró hacer una entrega cada 2,4 segundos, 1,3% más rápido que lo alcanzado en 2024. Junto con ello, se registró un incremento de 16.1% en el número de conductores a nivel nacional, lo que conlleva un alza de 48,8% en los kilómetros recorridos respecto de 2024.
“Las empresas que integran tecnologías avanzadas están alcanzando niveles superiores de cumplimiento operativo y eficiencia en centros urbanos. Es clave entonces que el rubro logístico pueda ofrecer una infraestructura tecnológica avanzada que facilite las entregas bajo demanda y pueda llevar al siguiente nivel la gestión de rutas”, plantea Carlos Díaz, General Manager de DispatchTrack Latinoamérica.
Este período se caracterizó también por la personalización de la oferta, a través de propuestas integrales que reúnen soluciones logísticas diseñadas a la medida de cada industria, para responder a desafíos específicos de sectores como retail, e-commerce, supermercados, construcción, alimentos, quick commerce, courier/3PL y materiales peligrosos. “Sabemos que cada industria tiene desafíos únicos, y por eso creamos soluciones que responden con agilidad, visibilidad y control total”, agrega Díaz Ojeda.
Se espera que 2026, tanto en Latinoamérica como a nivel global, sea también un período enfocado en lograr mayor inmediatez en los procesos y la comunicación constante, también de la mano con la inteligencia artificial aplicada en los distintos eslabones de la cadena logística. Es por esto que se espera que el período esté marcado por tres pilares esenciales:
Visibilidad y trazabilidad en tiempo real: Las empresas tendrán el control del proceso de última milla desde la salida del pedido hasta entrega final con datos precisos y una trazabilidad logística en tiempo real. Esto impulsará decisiones ágiles y optimizará operaciones eficientes.
Uso avanzado de Inteligencia Artificial para optimización operativa: la IA revoluciona la planificación de rutas eficientes, anticipando incidencias y elevando el desempeño de las flotas; dicha optimización operativa reducirá costos y tiempos en el delivery de última milla, para impulsar la competitividad.
Experiencia del cliente como eje de la entrega: una comunicación proactiva sumada a la precisión en tiempos de entrega fidelizarán al usuario final y la flexibilidad como eje estratégico potenciará la satisfacción y lealtad, dando una ventaja competitiva a las marcas.











































