Como profesional especialista en Sostenibilidad, cuando hago esa pregunta en contextos de supply chain, la reacción habitual es una mezcla de curiosidad e incomodidad. La curiosidad tiene sentido: no es la pregunta que esperan. La incomodidad también, porque la respuesta honesta suele ser la misma: no lo sé (aún)…
Y eso tiene toda la lógica del mundo. Los profesionales de supply chain y logística gestionan con las variables que tienen en la pantalla. El problema es que hay variables que ya entraron a la ecuación sin que nadie las pusiera ahí explícitamente.
El petróleo es el ejemplo más visible hoy. Con el Estrecho de Ormuz cerrado y los precios disparados, cualquier empresa que mueve carga está sintiendo el impacto directo en sus costos de transporte. Pero hay una segunda capa que se discute menos: los polímeros, base de una cantidad enorme de embalajes y componentes que circulan por las cadenas de suministro, se derivan del petróleo. Cuando el precio del crudo sube, no solo sube el flete. Sube también el costo de una parte significativa de lo que se mueve, almacena y distribuye. ¿Estaba ese riesgo cuantificado en la planilla?
El carbono marítimo es otro caso. Desde hace un par de años, la Unión Europea cobra por emisiones a los barcos que tocan sus puertos, y las navieras trasladan ese costo como recargo explícito en las cotizaciones de flete. Las tarifas de la Ley REP, las cuales impactan el costo de envases y embalajes, además de otros productos, también son públicas. Igual que los estados financieros de empresas reguladas: disponibles para quien los busque, pero con una utilidad bastante acotada sin saber leerlos y conectarlos con las decisiones del propio negocio.
Con la sostenibilidad pasa exactamente lo mismo: la información existe, pero lo que marca la diferencia es saber leerla con los lentes correctos y traducirla a decisiones concretas de operación (y finalmente, de negocio).
Y hay un riesgo que suele aparecer aún más tarde en el radar: la legitimidad social. El estallido de 2019 nos mostró que las condiciones del entorno social pueden cambiar de forma abrupta, y que las señales estaban ahí antes de que ocurriera, aunque pocos las estaban leyendo. Para las cadenas de suministro, eso se traduce en una pregunta concreta: ¿está asegurada la licencia social para operar en los territorios donde opera mi cadena y mis proveedores? Esta es una pregunta clave en términos de continuidad operacional en el largo plazo.
Los riesgos de sostenibilidad no esperan a que nadie los descubra y los lleve a operaciones en una presentación de PowerPoint. Llegan por los costos, por la continuidad operacional, por la dependencia de recursos que nadie ha mapeado y por la relación con los territorios donde opera la cadena. Y eso hace que las áreas de supply chain sean protagonistas.
El 13 de mayo en Logistec Show exploraremos algunos de esos casos, indagando en las preguntas que, “en el fragor de la operación”, pocas veces nos damos el tiempo de hacernos.
Por: Lucía Martínez Caro es Gerenta General de Sustrategica y asesora senior en sostenibilidad corporativa. El 13 de mayo presentará «Sostenibilidad en supply chain: riesgos y oportunidades que ya están en tu operación» en Logistec Show 2026, a las 15:45 hrs.














































