Sin duda, el mercado de robots logísticos está transformando las cadenas de suministro. Hablamos de optimización en la selección, la clasificación, el embalaje y el movimiento de materiales, mejorando el rendimiento, reduciendo la carga laboral y, sobre todo, escalando la automatización.
Uno de los principales impulsores de la adopción de robots logísticos es el comercio electrónico. Con un crecimiento explosivo, las organizaciones deben procesar millones de pedidos a diario, haciendo que las operaciones manuales no puedan seguir el ritmo.
En este contexto, la automatización robótica no solo reduce el tiempo de procesamiento de pedidos, sino que también mejora la precisión y respalda la continuidad operativa 24/7. Un aspecto no menor, ya que en Chile permite abordar dos desafíos: la escasez de mano de obra dispuesta a trabajar en centros de distribución y el alto costo laboral, particularmente durante temporadas altas.
“La automatización de almacenes está en auge producto de pedidos ultrarrápidos necesarios para satisfacer las demandas del mercado actual. Por ende, los equipos conformados por humanos y robots serán cada vez más comunes. Según Gartner, el 80% de los almacenes y centros de distribución implementarán algún tipo de robótica o automatización para 2028”, menciona Ignacio Orellana, CEO de Sistemo.
Así, el futuro del sector se configura como un binomio esencial: la colaboración entre humanos y robots. Lejos de reemplazar el rol de las personas, los robots vienen a tomar el control de las funciones más exigentes desde el punto de vista físico, mejorando la precisión y reduciendo los errores. Además, permiten prevenir lesiones asociadas con tareas repetitivas y laboriosas. Con lo cual, los modelos logísticos tradicionales van mutando, sentando las bases para un ecosistema inteligente, eficiente y conectado.
“Las grandes empresas están invirtiendo fuertemente en robótica, dejando atrás labores agotadoras y repetitivas. Sin duda, considerando el contexto local, la robótica permite modernizar las operaciones para soportar interrupciones, la escasez de la fuerza laboral y los altos costos de contratación”, recalca Orellana.
¿Cuáles son los pasos previos a la adopción?
No es ningún secreto que la automatización de almacenes está a la vanguardia de la revolución de las industrias minoristas y de comercio electrónico. Tanto así que se espera que el mercado global alcance los 41 mil millones de dólares en 2027.
Si bien la decisión de adoptar la automatización robótica puede parecer sencilla, el proceso de implementación no siempre lo es. Para guiarlo, aquí se comparten y exploran cuatro elementos clave sobre la preparación del sitio.
Establecer el entorno de trabajo óptimo
Para optimizar el rendimiento del robot móvil autónomo (AMR), es esencial tener un conocimiento profundo de su entorno de trabajo.
- Debe existir una instalación interior cerrada para que los AMR funcionen de manera eficiente.
- La temperatura ambiente debe oscilar entre los 0 y 45 °C.
- Los niveles de humedad deben considerar entre 5 y 95 % HR.
- Hay que utilizar materiales para pisos que minimicen la descarga electrostática.
- El rango de altitud debe estar entre los -60 a 3.000 metros.
Elige la base adecuada
El espacio de las instalaciones es un factor crítico para el despliegue exitoso de los AMR.
- La superficie de la instalación debe ser plana, uniforme, lisa y libre de obstáculos, para que el robot pueda navegar sin problemas.
- Hay que evaluar y mejorar periódicamente la regularidad de la superficie para un funcionamiento óptimo.
- Se deben rellenar las juntas de dilatación para proteger las ruedas de los AMRs.
- El relleno de juntas debe ser en un plazo de 12 meses con la dureza Shore A especificada.
- Vuelva a sellar las juntas solo si se observan signos de deterioro dentro de los 6 meses posteriores a la construcción.
Poner en orden la infraestructura eléctrica
Una infraestructura eléctrica robusta es fundamental para el funcionamiento eficiente del AMR.
Asegurarse de que las especificaciones de la fuente de alimentación sean correctas según los sistemas monofásicos o trifásicos.
Configurar un canal de distribución con un sistema de alimentación ininterrumpida (UPS) para sistemas monofásicos y un panel de distribución central para sistemas trifásicos.
Definir la ruta de energía bruta, ya sea a través de UPS o directamente a un disyuntor en miniatura (MCB).
Ubicar las tomas de corriente estratégicamente cerca de estaciones de picking y cargadores de robots.
Considerar puntos de conexión para sistemas de respaldo energético que eviten interrupciones operativas.
Considere el factor ‘TI’: infraestructura de red
La infraestructura de red es un componente fundamental para garantizar una comunicación y un funcionamiento fluidos del AMR.
Utilizar los cables correctos (UTP Cat 6 con enchufes RJ45) para una comunicación rápida y confiable.
Establecer acceso a Internet para monitoreo del sistema, acceso a servidores externos, resolución de problemas e implementación de código.
Implementar protocolos de inicio de sesión remoto seguros para mantenimiento y actualizaciones.
Mantener un espacio entre los cables de alimentación y de red para evitar interferencias de ruido eléctrico.
Optimizar los canales Wi-Fi para una mejor cobertura y minimizar las interferencias estratégicamente.
“Si bien preparar el almacén para la automatización robótica es una tarea multifacética, promete importantes beneficios en eficiencia y productividad. Al centrarse en optimizar el entorno, garantizar una base sólida, poner en orden la infraestructura eléctrica y de red robusta, sienta las bases para una integración exitosa de la robótica en los centros de distribución”, sentencia Orellana.
















































