Cada año, la industria aeroportuaria moviliza más de 40 millones de toneladas de carga de distinto tipo y complejidad, entre las que se incluye el traslado de Animales Vivos de distintas especies. Para conocer algo más sobre este desafiante mercado, nos adentramos en la cadena logística de exportación de Cerdos chilenos y Abejas Reinas, dos ejemplares muy diferentes entre sí, pero que comparten la denominación de “Cargas Imposibles”.


Desde que los hermanos Wright lograron la hazaña de surcar el cielo sobre el intrépido planeador Flayer 1, en diciembre de 1903; Volar, el sueño más ambicioso que tuvo el hombre dejó de ser una ilusión para convertirse en una realidad. La conquista del cielo promovida por los Wright, motivó a otros a alcanzar nuevos y grandilocuentes objetivos; en una escalada tecnológica e inventiva gracias a la cual se materializó industria aeronáutica que, en la actualidad, genera más de 30 mil vuelos -desde y hacia los puntos más exóticos y distantes del globo-, transporta a más de 2 mil millones de personas de todas las naciones y razas; y traslada más de 40 millones de toneladas de mercancías de todo tipo.


Y es que la industria aeronáutica no conoce límites; siendo uno de sus rasgos distintivos la innovación y desarrollo de lo impensado, característica que sin duda comparten con sus progenitores. No obstante, las particularidades de su operación son desconocidas para el común de las personas, que ni siquiera imaginan las hazañas logísticas que efectúan y que se desarrollan, sobre todo, en torno al traslado de las denominadas ‘cargas imposibles’, entre las que se encuentra: El Transporte de Animales Vivos.


Para adentrarnos en el desconocido proceso logístico de este tipo de mercancías, acudimos a dos compañías líderes de mercado: New Port Cargo, especialistas en el traslado de carga de diferentes especies, entre ellas, aves, peces, mamíferos y reptiles; y EmoTrans, especialistas en el traslado de mascotas, reptiles e insectos.


TODO INICIA CON LA REGULACIÓN

 

Movilizar por vía aérea animales vivos representa un gran desafío para los equipos logísticos a cargo de la operación, no sólo por el alto valor económico (y emocional) que estas especies tienen para sus exportadores y receptores, sino también porque se trata de seres vivos, que perciben el riesgo de las maniobras a las que están expuestos y pueden reaccionar de las maneras más inesperadas. De ahí que este tipo de cargas sean tan sensibles y complejas de manejar.


Con todo, lo primero a tener en cuenta al momento de iniciar los procedimientos de exportación de cualquier tipo de especie es la obtención de todos los permisos sanitarios requeridos por la ley. Al mismo tiempo, los equipos dedicados a la operación deben estudiar detenidamente las características físicas y sicológicas del animal; y conocer y configurar todos los requerimientos legales que el país de destino de la carga haya emitido en relación al ‘trato’ que debe brindarse a cada especie.


A este respecto, Nelson Toro, SCL Airport Branch Manager en Emo Trans – Chile explicó que: “Las normas por las cuales se rige el transporte aéreo de animales vivos emanan de organismos internacionales, gubernamentales y privados tales como: La Asociación Internacional de Transporte Aéreo, (International Air Transport Association, IATA), CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de especies amenazadas de Fauna y Flora Silvestre); OIE (Oficina Internacional de Epizootias) y la UE (Unión Europea). Todas ellas, ponen a nuestra disposición diferentes manuales de operación y regulaciones del país de destino de la carga, información que debemos conocer y cumplir cabalmente, no sólo para proteger la integridad de la carga, sino también para resguardar a los países de destino frente al riesgo de eventuales plagas”.


Al mismo tiempo, Marcos Álvarez, Encargado de Área y Especialista en el Traslado de Animales Vivos de NewPort Cargo, explicó que “antes de iniciar cualquier tipo de proceso de trasporte debemos contar con el visto bueno del Servicio Agrícola Ganadero (SAG), que revisa las condiciones físicas del animal (estado de salud) y las condiciones en las que estos serán trasladados (Embalaje de acuerdo a las regulaciones internacionales vigentes). Una vez que esta entidad gubernamental visa las condiciones antes descritas, emite el respectivo Certificado Zoosanitario, obligatorio para todos los embarques de animales vivos que saldrán desde nuestro país. A todas estas instancias de control -previas al embarque-, se suma el la revisión médica de los ejemplares por parte de un equipo veterinario que los revisa, antes durante y después de que ha sido ingresados al avión”.


Si las certificaciones sanitarias y de procesos son esenciales, también lo son: la confirmación de reserva de vuelos y conexiones (de ser necesarias) y la documentación comercial de exportación. Ambos documentos son obligatorios y anteriores a las operaciones. Y todos deben estar absolutamente disponibles al momento de ingresar la carga al Terminal Aeroportuario.


En términos generales, cualquiera sea la especie a transportar; los documentos y regulaciones descritas son invariables. No así los procedimientos de crianza, empaque, traslado y vigilia que debe tener cada ejemplar durante su traslado. Ahora bien, en vista de que el reino animal es diverso, decidimos concentrar nuestra atención la cadena logística de trasporte de dos ejemplares muy diferentes entre sí. El primero de ellos es un animal de raza superior, que puede llegar a pesar más de 100 kilos y es considerado una verdadera joya de la naturaleza, principalmente porque en su concepción y desarrollo no existió ningún tipo de intervención genética: hablamos del Cerdo.


El segundo ejemplar, en tanto, no es más grande que una moneda e incluso no supera los 15 gramos. No obstante, sobre sus alas lleva la responsabilidad de mantener el equilibrio de diferentes ecosistemas, ya que es la madre, la soberana de la polinización: Nos referimos a la Abeja Reina.


EL CERDO: UN EJEMPLAR MAGNIFICO


Desde su nacimiento, New Port Cargo incluyo en su línea de servicios el TAV, logrando movilizar con éxito especies tan cotizadas como: caballos de carrera pura sangre y alpacas (que en algunas culturas se cotizan a precio de oro); hasta elefantes africanos y terneros patagónicos. No obstante, “el Cerdo es –sin lugar a dudas- el ejemplar que más conocemos ya que llevamos más de 19 años exportándolos”, explicó Marcos Alvares, experto en el TAV y reconocido a nivel nacional e internacional.


Pero, cómo comienza la hazaña de transportar a este delicado animal. “El primer paso de esta cadena logística es la producción de los ejemplares. Básicamente, el criador concreta un trato comercial por la venta de un número determinado de cerdos y comienza la producción de estos animales mediante la cruza genética de los ‘mejores de la raza’, concretándose –finalmente- el nacimiento de un animal de primera calidad que va a ser transportado a distintos destinos latinoamericanos (Venezuela preferentemente) para ser utilizados como procreadores de nuevos ejemplares.


Para hacer más eficiente el traslado de esta mercancía, el número de ejemplares transportado supera el centenar de unidades, en la mayoría de los casos. Esto se traduce en un peso que puede superar las 20 toneladas, teniendo en cuenta que -en promedio- un cerdo macho puede alcanzar los 100kg., mientras que la hembra pesa 70 kg, aproximadamente.


Cabe preguntarse por qué países como Perú, Brasil, Uruguay o Venezuela prefieren adquirir los Cerdos chilenos para iniciar una producción propia. Según Álvarez la respuesta es simple: “Chile es uno de los principales productores de cerdos en América Latina, ya que los ejemplares no son manipulados genéticamente y son los mejores de su raza. Además, nuestro país está libre de muchas de las enfermedades que asolan a la región, debido a los accidentes geográficos que proveen a nuestro territorio barreras de aislación natural, como lo son la cordillera y el mar. Somos un país limpio, por lo tanto, es más seguro y rentable comprar animales acá”.


Una vez que los cerdos están en condiciones de ser exportados, se les somete a una cuarentena, durante la cual se analizará su estado de salud. Sí todo está en regla, se extenderá el respectivo Certificado Zoosanitario. “Mientras nuestro cliente está regularizando todos los aspectos legales que autorizan la salida de los animales, nosotros comenzamos a configurar los pormenores de la operación. Para ello debemos saber: el número y peso de los ejemplares que se trasladarán; qué tipo de embalaje (UE) se requerirá para el traslado (jaulas de madera) y cómo irán dispuestos cada uno de ellos en las jaulas”.


En base a esos datos, seleccionaremos el tipo de avión que trasladará a los animales (y que por regla general son cargueros); el tipo de equipos que necesitaremos para mover cada jaula; los aditamentos de agarre y anclaje a piso que se necesitarán para cada unidad de embalaje (UE). Además, configuraremos la distribución de las UE al interior del avión y cómo irán dispuestos los sistemas de agarre en el piso del carguero. Este paso es muy importante, dado que los animales necesitan un flujo continuo de aire y cada jaula necesita estar asegurada al piso”, agregó Álvarez.


En este punto, el experto explicó que “en términos generales enfrentamos dos aspectos complejos al momento de trasladar a este tipo de ejemplares. El primero de ellos es mantener a los animales en un estado de calma, para ello las maniobras de carga de estos ejemplares se realizan durante la madrugada, cuando el flujo de los pasajeros es menor. Al mismo tiempo, las maniobras de traslado e ingreso de las jaulas al carguero debe hacerse de forma rápida y continua para que los cerdos no se alteren. Es más, durante la travesía un veterinario chequea el nivel de estrés de los animales de forma continua”.


El segundo factor, según el profesional, “es mantener una temperatura baja durante la carga y el traslado de los cerdos. Debido a que estos animales no transpiran, producen mucho calor. De ahí que realicemos las maniobras de carga en la madrugada cuando las temperaturas son más bajas. Una vez que se ingresan las jaulas al interior del avión, debemos mantener una temperatura ambiente que no supere los 8°, eso permitirá que los cerdos estén relajados, ya que a menor temperatura se produce un efecto de somnífero natural. Como se observa, todo está relacionado, si el cerdo se estresa genera más calor, se agita y corre riesgo su vida por efecto de deshidratación o estrés. No olvidemos que el este animal tiene un gran peso (100 kg. Macho/ 70 Kg. Hembra) y un corazón muy pequeño por lo cual es muy susceptible a fallas cardiacas”.


Otro aspecto relevante durante la travesía de estos animales es suministrarles suficiente agua para que no corran riesgo de deshidratarse. Esta maniobra requiere de gran coordinación, ya que se agregar un peso adicional al avión. Finalmente, una vez que el avión ha completado las horas de vuelo y llega a su destino, se procede a la revisión de los animales por las entidades gubernamentales del país de destino. Luego, se traslada la carga al almacén extraportuario desde donde serán retirados por el importador.


UN TRATO DE PRIMERA CLASE


Apis Mellifera Ligustica, es la denominación científica que recibe la popularmente conocida como: Abeja Reina, una de las principales especies de exportación e Chile. Este peculiar insecto, cuyo efecto en el equilibrio del ecosistema es reconocido mundialmente, es criado en granjas apicultoras de la zona de Santa Cruz (V Región) y exportado a Canadá, donde es utilizado para fortalecer los procesos de polinización en el hemisferio norte.


Respecto de este espécimen, Nelson Toro señaló que “debido a que tiene un rol fundamental en el desarrollo de la vida humana, Emo Trans dedica un extremado esfuerzo y dedicación por mantener la permanencia de estas operaciones, que ya llevan 8 años. Para nosotros, además de un proceso de negocio propiamente tal, este tipo de exportación es una oportunidad de aprendizaje para los operativos que interactúan en cada etapa del embarque y una forma de contribuir al ecosistema de nuestro planeta”.


Considerado un mercado emergente en los últimos 5 años, la exportación de Abejas Reinas representa para los operadores logísticos importantes desafíos en torno a la exportación, que incluye una milimétrica organización de las fechas de salida, un sistema de packaging especialmente diseñado para soportar el tránsito de las especies y un singular sistema de alimentación durante dicho trayecto.


Según señaló el profesional, “todo inicia con un proceso de apicultura por parte del importador, etapa que dura un periodo de 8 meses cuando el animal alcanza la madurez necesaria para el viaje. Durante el proceso de desarrollo fisiológico del insecto, nosotros entregamos al cliente una completa asesoría para el cumplimiento de todas las normas y regulaciones, nacionales e internacionales, que requiere este ejemplar para salir del país”.


“Una vez que se ha concretado el desarrollo del insecto y se ha configurado el set de documentos necesarios para su salida, el SAG procede a la revisión de los ejemplares. Si todo está en regla se otorga el respectivo Certificado Zoosanitario que confirma la inocuidad de la carga y establece el tipo y cantidad de unidades que se exportarán. En una temporada –que dura aproximadamente 3 meses- podemos llegar a exportar más de 25 mil ejemplares”, explicó Toro.


Paralelamente, los equipos logísticos trabajan en el diseño de la cadena de exportación mediante la cual se concrete el compromiso de tiempo y forma de entrega convenido entre el exportador y su cliente. “Lo primero es reservar espacio de carga en vuelos comerciales o mercantes. Este proceso es muy delicado, ya que debemos calcular detenidamente el tiempo que llevará toda la operación, desde la salida del vuelo en Santiago, posibles combinaciones del mismo (incorporando tiempos de espera en losa o en almacén extraportuario) y el tiempo de arribo a Canadá. Además, estos horarios de salida deben coordinarse con los procesos de empaque de los ejemplares que tardan, aproximadamente, 2 días”, explicó el ejecutivo de Emo Trans.


EMBALAJE ESPECÍFICO


Respecto del empaque que soporta el traslado de estos insectos, Toro señaló que se trata de una serie de habitáculos configurados en forma de panal que poseen miles de pequeñas recámaras donde cada ejemplar descansa. “Cada UE –fabricado de cartón resistente a golpes y fisuras – tiene una dimensión de 50x70 cm. y puede albergar a 70 abejas. En su interior se introduce el alimento de las reinas que consiste en polen de miel azucarada. Ésta será proporcionada a los ejemplares por machos zánganos que viajan al interior de cada empaque. Es muy importante que se mantenga el ciclo de alimentación de estos animales, en un formato lo más semejante a la vida real”.


Una vez que la carga arriba al aeropuerto, aguarda los últimos controles del SAG en la zona primaria del recinto. Cabe destacar que este ingreso está supeditado a los controles de aduana y a la documentación correspondiente, previamente configurada, aseguró el ejecutivo, agregando que: “Una vez que toda la documentación está en regla, se procede al embarque que debe ser rápido y delicadamente ejecutado. Durante estas maniobras el movimiento debe ser limitado”.


Otro aspecto de relevancia para el traslado de esta especie es el control de temperatura. “estos animales viajan a temperatura ambiente (20°-25°), pero a su arribo a Canadá pueden enfrentar temperaturas bajo cero. De estar expuestas a éstas graduaciones, las especies podrían morir, por ello es tan importante monitorear el estado de las mismas durante todo el vuelo”, aseguró el ejecutivo, agregando que en cada procesos de exportación existe un riesgo de mortalidad que no supera el 6%, “un índice muy bajo si se tiene en cuenta los extremos cambios de temperatura que enfrentan estos animalitos”


En tanto, una vez que cada UE es embarcada en los compartimentos de bodega de carga respectivos, se procede al envío que podría demorar en promedio 48 horas. Una vez que la carga llega a destino es sometida a todos los procesos de control sanitario por las autoridades del país de destino y, tras pasar esta barrera, es entregada al cliente.

Modificado por última vez en Viernes, 25 Noviembre 2016
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