Es una realidad la transformación cultural que está viviendo la sociedad actual en referencia a los hábitos de consumo, que cada vez se hacen más específicos, sofisticados y dinámicos. Personas con un alto grado de información, demandando funcionalidad de productos y servicios, experiencias que los identifiquen con un propósito o sentido (ejemplo de esto es la preocupación por preferir productos sustentables que tengan un aporte positivo para el ecosistema) e inmediatez con alta flexibilidad para poder administrar su tiempo. 

 

Lo anterior, sumado a la alta velocidad de los desarrollos tecnológicos, la irrupción del ecommerce y conceptos como la omnicanalidad, están presionando e impulsando de manera muy rápida la adaptación de los modelos de negocio de las empresas, forzando cada vez más, a que se acorten las fronteras entre los negocios físicos y digitales.

Claramente, esto dificulta de gran manera la toma de decisiones en la cadena de suministro de cara al futuro y representa un gran desafío para cualquier organización a la hora de definir su estrategia de mediano y largo plazo, esforzándose por establecer soluciones eficientes que impacten al producto o servicio y conectando la estrategia corporativa con la ejecución del día a día.

Por otra parte, abre una gran oportunidad para los ejecutivos del área de Supply Chain, transformándose en un pilar central, tanto en la ejecución táctica y operativa, como en la definición y toma de decisiones de alto impacto para el negocio.

sergio montaneSerá necesario tener la habilidad y capacidad de adaptarse a un escenario cambiante, ágil y flexible, donde se hace cada vez más difícil la capacidad de predecir la demanda futura con plazos cada vez más acotados, dificultando la capacidad de planificar, organizar, dirigir, controlar, optimizar y estandarizar los procesos. Este punto es de especial cuidado y es uno de los más complejos de resolver para cualquier compañía, ya que viene a desafiar la manera tradicional de manejar un modelo de cadena de suministro.

Para hacer frente a estos cambios, será sumamente importante poder entender en qué grado de madurez se encuentra nuestra organización en términos de estructura organizacional, procesos, gestión del capital humano y desarrollo tecnológico entre otros. Por otra parte, debemos dedicar tiempo en definir claramente cuál será nuestra propuesta de valor diferenciadora, tomando en cuenta que queremos ofrecer, de qué forma y como queremos competir. Recalco lo anterior, ya que es muy importante saber qué servicio soy capaz de entregar actualmente y donde quiero estar en el mediano y largo plazo, definiendo y declarando a nuestros clientes una promesa consistente que nos permita cumplir nuestra propuesta de valor. Es utópico pensar que todas las compañías que se lo propongan, podrán tener el mismo nivel de servicio y de eficiencia operacional que tienen grandes organizaciones mundiales (por ejemplo, Amazon), sin ver afectados sus costos operativos a tal punto de hacerse inviable y poco competitivas. El desafío está en poder plantear una estrategia que permita ser eficiente y eficaz en el mercado objetivo que queremos competir, siendo coherentes con la promesa que declaramos a nuestros clientes en tiempo y forma. 

Existen muchas tendencias que están dando guía a como las empresas pueden hacer frente a este nuevo escenario, si bien nada garantiza el éxito en un mercado tan dinámico, hay algunas consideraciones que según mi punto de vista debemos tener presentes y marcarán la pauta para poder optimizar de manera eficiente la cadena de suministro y alinearla con una estrategia sustentable.

1-Definición y costeo de la cadena: La importancia del mapeo de la red para la correcta toma de decisiones.

Como primer punto, debemos tener la capacidad de identificar, medir, cuantificar y definir una estrategia clara para cada etapa de la cadena de suministro, haciendo foco en transparentar nuestros procesos críticos con el objetivo de poder tomar acciones que nos permitan definir donde y como optimizar los recursos para alinearlos con la estrategia compañía. 

Debemos identificar sumamente bien los procesos que intervienen en cada etapa de la cadena de suministro para tener visibilidad completa de la red, con esto me refiero a definir las capacidades productivas máximas, los recursos involucrados, los tiempos asociados y los costos que tiene a nivel de detalle. El mapeo y costeo de la cadena completa permite tomar decisiones de cómo queremos plantear nuestro modelo de negocio hacia el futuro, definiendo donde debemos focalizar los esfuerzos en busca de eficiencia en automatización, estandarización y donde debemos apuntar a buscar bases flexibles de gestión para hacer frente a los cambios de demanda poco controlables. Con esta información, podemos definir con mayor seguridad en qué etapa de la cadena tomar la decisión de inversión para actualizar y/o incorporar herramientas tecnológicas que apunten a aumentar la productividad, disponibilidad y calidad de nuestros procesos. Esto requiere un trabajo minucioso y detallado, ya que cualquier decisión tiene un alto impacto financiero, por lo que debemos tener muy bien identificado los procesos que interactúan con esa tecnología que definamos incorporar, así como los retornos que representarán para nuestra cadena de valor.

Lo anterior es muy importante, ya que sabemos que la tecnología jugará un papel fundamental en el futuro de la logística. Los desafíos que presenta por ejemplo el ecommerce, que cambia frecuentemente su composición de la demanda, desafiando la capacidad de procesar pedidos en tiempo real, con baja profundidad (pocas unidades por línea), alta precisión de inventario y necesidad de conexión con la distribución casi en línea, hace que el tamaño, layout y tecnología de los centros logísticos y transportes cambie. Por lo tanto, si no tengo bien identificados mis puntos críticos, difícilmente podré entender a donde apuntar los esfuerzos para el desarrollo del modelo integral.

Como sabemos, la logística puede ser una fuerte barrera de expansión si no está bien definida. El hecho de no tener claridad de mis capacidades limita fuertemente mi capacidad de reacción y de crecimiento, esto se ve de manera mucho más clara en periodos de alta demanda como son fiestas patrias, navidad, vacaciones (en regiones particulares) y eventos de alto descuento por internet (cyberdays y black friday entre otros). Los ejecutivos de Supply Chain debe ser capaces de transparentar y poner al servicio de la organización la información relevante para la toma de decisiones, así como lograr ser el puente y asumir un rol coordinador entre los distintos departamentos de la empresa para ganar competitividad. Tener una buena definición de la red, con información precisa y procesos bien definidos ayuda a mejorar la planificación integral de la cadena de suministro, logrando crear mejores sinergias entre departamentos e incentivando la toma de decisiones de manera más confiable para toda la organización. 

2-Tecnología aplicada: La decisión de estandarización, automatización y flexibilidad de los distintos procesos de la red.

Sabemos que la tecnología es y será un factor clave en la evolución de la cadena de suministro, dado que tiene efectos directos y comprobados en la eficiencia de procesos, mejora en tiempo de respuesta y en la calidad del servicio. El desarrollo experimentado en el último tiempo asombra por el alto grado de rapidez, innovación y complejidad logrado, dejando como interrogante, como las compañías lograrán asimilar e incorporar dicha tecnología a sus organizaciones de manera ágil para lograr adaptarse de buena manera y generar reales ventajas competitivas. 

Ejemplos claros del gran crecimiento experimentado en los últimos años son la robótica y el desarrollo de las plataformas tecnológicas en la administración de información. La Robótica, cada día toma más fuerza ayudando a la cadena de suministro a reducir errores, a mejorar la precisión de preparación de pedidos, a disminuir costos, a optimizar espacios en los centros logísticos y a mejorar tiempos de entregas en el servicio. Por otra parte, y de manera complementaria, el gran desarrollo de las plataformas tecnológicas y su capacidad de procesar gran cantidad datos, está permitiendo una administración y gestión eficiente de la cadena de suministro, logrando sincronizar en tiempo real información precisa para la toma de decisiones oportuna.

Está claro, que se hace cada vez más necesario dotarse de cadenas de suministro ágiles, capaces de adaptarse a nuevos escenarios, orientarse a un consumidor nuevo y diferente cada día. Para conseguir esa agilidad, será necesario definir los procesos donde necesitaremos desarrollar la capacidad de flexibilidad productiva (para hacer frente a eventualidades) y en los cuales tendremos que focalizar los esfuerzos en estandarizar y/o automatizar en eficiencia operacional. Para eso, se debe estudiar, definir y declarar las capacidades productivas dimensionando recursos y tiempos asociados por proceso. El objetivo es tener un mapeo detallado de las áreas críticas de la cadena. 

Debemos trabajar para tener un buen sistema de planificación y control de corto, mediano y largo plazo de estacionalidad de demanda que nos permita tomar decisiones de manera correcta y oportuna. Dada la imposibilidad de pronosticar el 100% de nuestra demanda, debemos trabajar en nuestra base conocida o predecible, que nos permita definir los recursos para optimizar los procesos en busca de esos puntos críticos donde necesitaremos invertir en automatización que impacte el aumento de productividad y reducción de costos de la cadena. Por otra parte, debemos definir aquellos puntos críticos, donde necesitamos flexibilidad para disminuir leadtimes de entrega con capacidad para resolver el pronosticado no planificado, siempre considerando planes alternativos para eventualidades. Para poder lograr esto, algunas estrategias sugeridas son: potenciar la capacitación de nuestros equipos de trabajo en diferentes funciones (polifuncionalidad), generar acuerdos colaborativos con proveedores de servicio (transporte, personal, máquinas e insumos, entre otros) y generar sistemas innovadores de incentivo variable para el equipo de trabajo, enfocados en productividades que permitan apuntar a subir esa producción nueva. Los procesos críticos de alta flexibilidad (por ejemplo, última milla) son los que tienen mayor ineficiencia en términos económicos para la cadena, pero debemos ser capaces de definirlos, declararlos públicamente a la organización y a nuestros clientes. En el caso del ecommerce por ejemplo, es sumamente importante declarar públicamente a nuestros clientes, que si se quieren acortar tiempos de entrega, tendrán un costo diferenciado por su intensivo foco en procesos variables. 

Lo importante será tener una estrategia clara y consistente con la propuesta de valor de la compañía, la cual debemos declarar públicamente a nuestros clientes y procurar nunca romper. Debemos entender, que mientras recorremos el camino de optimizar nuestros procesos hacia la mejora del servicio demandado, debemos ser responsables con los recursos que contamos.

Por último, es necesario tener presente que antes de tomar cualquier decisión de invertir en herramientas tecnológicas de alto impacto financiero, se establezca una estrategia con visión integral clara por cada proceso interno de la cadena, definiendo que puntos se buscan potenciar y teniendo bien dimensionado el retorno que representará a nuestra cadena de valor.

3-Big Data: Información en tiempo real para la gestión y toma de decisión eficiente.

Es importante destacar, que cuando hablamos de big data nos referimos al manejo y procesamiento eficiente de cantidades de datos de gran tamaño que no se pueden administrar y/o utilizar con herramientas comunes. Como sabemos, el manejo y disponibilidad de la información en tiempo real es una herramienta muy valorada para la administración de la cadena de suministro, la cual tendrá un rol sumamente importante de cara al desarrollo futuro, ya que su uso aplicado y sobre todo las conclusiones que se puedan desprender de ella para la toma de decisiones, serán claves para crear soluciones innovadoras que apunten a buscar ventajas competitivas en beneficio de la eficiencia para ser traspasadas a los clientes. 

Sabemos que la cantidad de datos e información procesada día a día está en aumento, provocando que las herramientas que conocemos, se vean sobrepasadas para lograr administrarlas de manera oportuna y eficiente. Si contamos con la correcta información en tiempo y forma, podemos definir soluciones más precisas a través de la medición de los procesos críticos, obteniendo información a nivel de detalle de cuál es la situación actual, entregando estimaciones de cómo se debe actuar y aumentando la probabilidad de éxito de las decisiones a tomar. De manera complementaria, es una gran herramienta para un control en tiempo real de distintos ámbitos de la cadena, logrando integrar los procesos críticos que requieren de alta visibilidad y trazabilidad. 

Distribución y transporte es un ejemplo en donde se pueden ver claros beneficios, conectando la flota de vehículos que se tiene para planificar y optimizar rutas de manera eficiente, obteniendo datos como estados del tráfico y/o condiciones climáticas que permiten tomar decisiones en tiempo real de un nuevo cálculo de ruta y avisar a los clientes de un evento determinado. Hay otros beneficios que se desprenden de tener información integrada, como tener visibilidad de la materia prima almacenada y los productos en stock, reduciendo considerablemente los gastos y tiempos de organización que puedan presentarse al interior de un centro de distribución. 

Sin embargo, implementar todo esto no es sencillo. No es llegar y comprar aplicaciones genéricas que se puedan usar inmediatamente. Manejar muchísimos datos no sirve si no nos ayuda a tomar mejores decisiones. La complejidad de interacción entre distintas plataformas tecnológicas, hace muy difícil la administración y mantención de los datos que tendremos. Recordemos que estamos hablando de cálculos y algoritmos matemáticos, que alimentan información que interactúa en distintos momentos para tomar decisiones en tiempo real. Si estos no son lo suficientemente confiables y robustos, tendremos dificultades a la hora de tomar decisiones. Es importante recalcar que se pueden presentar muchos problemas en el manejo de datos por no tener toda la información necesaria en el lugar adecuado y por, sobre todo, en el formato que se requiere, porque la información generalmente no está interconectada y tampoco bajo una misma nomenclatura o lenguaje. Otro factor a considerar dentro de las complejidades de administrar Big Data, es la seguridad y privacidad de los datos que administramos, ya que debemos estar conscientes de que la red que manejaremos compuesta por sistemas internos (WMS, ERP, TMS, etc), datos de clientes, información online y/o dispositivos estará expuesta a ser revisada y en ocasiones podría incluso ser víctima de algún ciberdelincuente.

Si bien, sabemos que el manejo de información para la gestión y toma de decisiones es muy importante para cualquier cadena de suministro, Big Data será una herramienta fundamental para el desarrollo de esta. Debemos tener mucho cuidado y responsabilidad para implementar de manera ordenada nuestra plataforma o panel de mando, ya que puede llevarnos a cometer errores importantes que perjudiquen más de lo que aporten. Sin duda, estas herramientas deben ser parte de nuestra estrategia futura. Sin embargo, las decisiones de desarrollo que busquemos para nuestro modelo de eficiencia en la cadena de suministro, deberán estar evaluadas de acuerdo a la realidad actual que tiene cada organización identificando los riesgos y definiendo claramente el foco de acción en donde se busca generar impacto.

4-La última Milla: El desafío de optimizar y dar visibilidad a uno de los procesos más críticos y costosos de la cadena.

La gestión del transporte, en especial la última milla, es considerada como una de las etapas más costosas (pueden llegar a representar hasta un 70% de los gastos logísticos dependiendo del rubro) y muchas veces ineficiente de la cadena de suministro, dado su alta complejidad a la hora de estandarizar y controlar. A la vez, es una de las etapas más importante y críticas, ya que es donde nuestros clientes tendrán contacto directo con una persona que representa nuestra marca y en donde haremos efectiva nuestra promesa como compañía. Tal como hemos señalado anteriormente, cada día nos enfrentamos a consumidores más exigentes, que demandan inmediatez en las entregas, calidad de punta y flexibilidad en sus tiempos; la clave será tener la capacidad de administrar de buena manera esta etapa e incorporar las herramientas tecnológicas en función de proporcionar un servicio de calidad, de alto valor agregado, eficiente y rentable.

Se requerirá tener una asignación eficiente de los recursos disponibles, por lo que debemos tener claridad y dimensionar muy bien el tamaño de la red de distribución y con esto la flota necesaria para cumplir con nuestra propuesta de valor. Es necesario definir cuántos camiones tendremos y de qué tipo, la capacidad y el volumen que cada uno puede llegar a transportar, dimensiones físicas (hay vehículos que por sobre cierta envergadura no pueden circular por zonas establecidas), que nos permitan tener mayor control de variables, como el consumo de combustible, seguridad y optimizar cargas entre otros. Si bien, esto suena bastante obvio, el tipo de flota que tengamos juega un papel importante, ya que mientras mayor información podamos tener, mejor será nuestra toma de decisiones para poder responder de manera eficiente, identificando y definiendo los viajes frecuentes y teniendo planes alternativos para las contingencias. El objetivo de tener identificados los factores recurrentes, es poder calcular con mayor certeza la utilización óptima de la flota que manejaremos, optimizando costos y controlando en mayor medida los imponderables. La definición de la red de distribución es el primer paso y el más importante para poder trazar un plan de eficiencia hacia el futuro, sin embargo, hay otras variables complementarias que toman relevancia a la hora de buscar eficiencia y eficacia de cara a los nuevos tiempos donde la última milla está jugando un papel preponderante. 

El uso de la tecnología y monitoreo de la flota en esta etapa es fundamental, ya que la planificación, asignación eficiente de recursos, optimización de la utilización, seguimiento preciso y en línea de la flota, son clave para la administración del sistema de gestión de transporte, permitiendo mantener controlados los costos operativos y dimensionados los efectos variables. Como sabemos, existen múltiples variables que disminuyen la velocidad de entrega (mal tiempo, atascos de tráfico, retrasos inesperados, restricciones en el sistema de transporte urbano, variables particulares que requiere cada cliente, etc), por lo que se hace absolutamente necesario establecer las contingencias y tener la capacidad de gestionarlas en tiempo real para tomar acción ante cualquier evento. 

5-Logística Colaborativa: La importancia de los socios estratégicos para optimizar la cadena.

Un quinto punto a tener presente de cara al desarrollo de la cadena de suministro, es la colaboración con socios estratégicos que aporten valor y permitan mejorar procesos críticos de manera transversal. Si bien, hoy tenemos procesos que tienen un grado de colaboración insipiente, se requerirá tener la capacidad de profundizar y desarrollar mucho más este ámbito de manera eficiente para lograr diferenciarse, ganar competitividad y desarrollar modelos que aumenten las barreras de entrada a nuevos competidores. Este no es un concepto nuevo, pero cada vez toma más fuerza en la industria con ejemplos concretos, de grandes corporaciones que realizan alianzas emblemáticas donde se aprovechan distintas variables en favor de ambas compañías para explotar las fortalezas de cada una. Está claro que la optimización de manera autónoma para cualquier empresa tiene un límite por el conocimiento, tiempo y la inversión que esto conlleva. Soy un convencido, de que una manera de crear ventajas competitivas de manera sustentable en el futuro, será fomentar alianzas colaborativas con una clara intención de compartir información, recursos, conocimiento, tecnología y una estrategia común donde se puedan establecer acuerdos conjuntos de crecimiento. Esto no es nada fácil, ya que requiere un alto grado de confianza y transparencia de las partes involucradas, como, por ejemplo, poder compartir objetivos de mediano y largo plazo, tener equipos dedicados a trabajar a favor de este desarrollo, compartir información relevante y tener sistemas informáticos integrados.

En conclusión, no existe una receta para hacer frente al dinamismo de los cambios que estamos viviendo. Sin embargo, la gestión eficiente de la cadena de suministro será clave para el funcionamiento sustentable de cualquier compañía que busque generar ventajas competitivas. La capacidad de tener bien definida y mapeada cada etapa, con estrategias claras de manejo de información, tecnología, automatización, flexibilización y colaboración de cada proceso crítico, permitirá tomar decisiones alineadas al modelo de negocio corporativo de largo plazo, abriendo una gran oportunidad de innovación y gestión a los ejecutivos de supply chain.

Por: Sergio Montané, Gerente de Supply Chain Prosud.

Modificado por última vez en Miércoles, 28 Noviembre 2018
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