UNA CADENA DE SUMINISTRO SOSTENIBLE PARA LIDERAR LA LOGÍSTICA EN AMÉRICA LATINA

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La creciente conciencia ambiental entre los consumidores latinoamericanos está impulsando un cambio significativo en la demanda de productos sostenibles en la región, así como una serie de regulaciones ambientales, tanto a nivel nacional como internacional, cada vez más estrictas.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en promedio, el 68% de los ciudadanos de América Latina reconocen el cambio climático como una amenaza grave para su país en los próximos 20 años. La sostenibilidad se ha arraigado en las estrategias de muchas empresas, que ahora miran no sólo las emisiones que producen ellos mismos, sino también las emisiones de sus proveedores y prestadores de servicios.

En Chile, optimizar la sostenibilidad de la cadena de suministro es un objetivo relevante para la industria. La Cámara de Comercio de Santiago (CCS), en 2022, puso a disposición de las empresas una guía de gestión, que busca contribuir al desarrollo sostenible que produzca impactos positivos ambientales, sociales y de gobernanza (ASG).

Los consumidores exigen cadenas de suministro más sostenibles, lo que lleva a las empresas y a los proveedores de logística a encontrar formas innovadoras de descarbonizar sus operaciones. “Con el aumento de la demanda de los clientes, la presión de los reguladores e inversores y las nuevas leyes de cadena de suministro verde, la logística sostenible es imprescindible para las empresas. Así mismo, la gestión inteligente de proveedores, es decir, considerar las emisiones de carbono junto con el precio y el tiempo de entrega como criterio de selección, se está convirtiendo en una ventaja competitiva decisiva para las empresas”, expresó Alexis Rodríguez, jefe regional de Transición Energética de Maersk para América Latina.

En respuesta de esta creciente demanda, las empresas de logística deben apostar por cumplir los objetivos de emisiones de sus clientes y fortalecer la capacidad de ofrecer soluciones logísticas integrales con bajas emisiones de carbono.

“El sector de la logística contribuyó con el 11% de las emisiones totales de dióxido de carbono del mundo, de acuerdo con cifras de Maersk. Con el aumento de la demanda de los clientes, la presión de los reguladores e inversionistas y las nuevas leyes de cadena de suministro verde, la logística sostenible es imprescindible para las empresas”, señaló Rodríguez.

El transporte es una parte fundamental de la logística y una de las principales fuentes de emisiones de carbono, para abordar esto, las empresas están optando por flotas de vehículos más limpios y eficientes en combustible.

Desde Maersk, se está priorizando la electrificación en camiones pesados en colaboración con clientes con electricidad 100% renovable, además de identificar oportunidades únicas de una reducción de emisiones dentro del cambio modal. Recientemente se realizaron dos pruebas piloto para camiones con vehículos eléctricos en Brasil, buscando socios estratégicos en la región para realizar esta transición.

La clave para que las empresas de transporte globales logren una cadena de suministro sostenible radica en la adopción de prácticas sostenibles y estrategias ambientales que se centren en la transparencia, la trazabilidad y la tecnología para satisfacer las demandas de los consumidores.