A medida que la transformación digital avanza en todos los sectores productivos, fortalecer la participación de mujeres en áreas tecnológicas y posiciones de liderazgo se vuelve esencial para impulsar la innovación, ampliar la base de talento y acelerar el desarrollo digital en la región.
La transformación digital continúa modificando la forma de operar de las organizaciones, impulsando nuevas demandas de talento especializado y capacidades tecnológicas en prácticamente todos los sectores de la economía. El desarrollo de equipos diversos y la incorporación de más mujeres en áreas tecnológicas y de liderazgo digital se está planteando como un factor estratégico para fortalecer la innovación, la competitividad y la sostenibilidad del ecosistema digital en la región.
A medida que las empresas avanzan en la adopción de tecnologías como analítica de datos, inteligencia artificial, automatización de procesos y plataformas digitales, el desafío de contar con profesionales altamente capacitados se vuelve cada vez más relevante. En Latinoamérica, donde la digitalización de industrias completas avanza velozmente, ampliar las oportunidades de desarrollo en el ámbito tecnológico aparece como una condición clave para sostener el crecimiento y la modernización de las organizaciones.
En este contexto, promover la participación femenina en el sector tecnológico no solo contribuye a reducir brechas históricas en el acceso a carreras STEM, sino que también fortalece la capacidad de las empresas para innovar y desarrollar soluciones más integrales frente a los desafíos actuales del mercado.
Andrea Díaz, VP Corporativo de Banca y Seguros de SONDA, explica que el fortalecimiento del talento femenino en tecnología es un elemento cada vez más relevante para las organizaciones que buscan avanzar en su transformación digital.
“Hoy las empresas están enfrentando procesos de cambio cada vez más rápidos, donde la tecnología cumple un rol central en la forma en que se diseñan servicios, se gestionan los datos y se toman decisiones. En esta línea, ampliar la participación de mujeres en áreas tecnológicas y en espacios de liderazgo permite incorporar nuevas perspectivas, enriquecer la innovación y fortalecer la capacidad de las organizaciones para responder a entornos cada vez más dinámicos”, sostiene.
La industria tecnológica, al igual que otros sectores intensivos en conocimiento, enfrenta el desafío de ampliar su base de talento para acompañar el ritmo de adopción de nuevas tecnologías. En ese sentido, impulsar el desarrollo de trayectorias profesionales en el ámbito digital, junto con generar espacios de liderazgo y crecimiento dentro de las organizaciones, se vuelve central para el desarrollo del ecosistema tecnológico.
Pilar Teran, directora de Servicios de Plataformas Chile, destaca que avanzar en esta dirección requiere un trabajo sostenido tanto desde las empresas como desde el sistema educativo y el ecosistema de innovación.
“Fortalecer la participación de mujeres en tecnología implica trabajar desde etapas tempranas en la formación de talento, pero también en la generación de oportunidades reales de desarrollo profesional y liderazgo dentro de las organizaciones. Cuando se promueve activamente esta diversidad, no solo se fortalecen los equipos, sino que también se construyen soluciones tecnológicas más robustas y alineadas con las necesidades de las personas”, afirma.
La digitalización se ha convertido en un habilitador clave para la productividad y la competitividad de las economías, y el desarrollo de talento diverso aparece como un elemento central para sostener el crecimiento del sector tecnológico. Para la industria digital en la región, ampliar las oportunidades de formación, desarrollo profesional y liderazgo en el ámbito tecnológico, además de representar un avance en términos de inclusión, también es una estrategia clave para impulsar la innovación y consolidar la transformación digital a nivel continental.














































