El inicio de un nuevo año siempre invita a proyectar. Pero 2026 no es un año cualquiera para la logística. Es un punto de inflexión. Un momento en que las brechas que venimos diagnosticando hace tiempo ya no pueden seguir siendo solo materia de análisis, seminarios o buenas intenciones. Este es un año bisagra, donde la industria está llamada a cruzar definitivamente el puente entre la teoría y la práctica, entre la estrategia declarada y los resultados concretos. Puedes revisar la edición completa en FORMATO DIGITAL o DESCARGA EN PDF
Las brechas logísticas siguen ahí: capacidades tecnológicas dispares, diferencias en madurez operativa, desafíos de talento, infraestructura tensionada y exigencias regulatorias crecientes. Sin embargo, hoy esas brechas conviven con una oportunidad inédita. Nunca antes la industria tuvo tantas herramientas disponibles para cerrar distancias, ganar eficiencia y tomar mejores decisiones. La diferencia ya no está en saber qué hay que hacer, sino en atreverse a hacerlo, ejecutar y sostener el cambio en el tiempo.
En ese camino, la tecnología deja de ser una promesa futura para consolidarse como un aliado real del negocio. Automatización, analítica avanzada, integración de datos, inteligencia artificial y plataformas colaborativas ya no son conceptos aspiracionales, sino palancas concretas para mejorar productividad, visibilidad y resiliencia. Pero 2026 también exige una mirada honesta: la tecnología por sí sola no resuelve nada si no va acompañada de procesos claros, liderazgo, cultura organizacional y equipos preparados para operar en entornos cada vez más complejos.
Esta primera edición del año pone el foco precisamente ahí: en las brechas que aún persisten, pero también en las oportunidades que se abren para quienes decidan dar el salto. En las empresas que entienden que la logística dejó de ser un área de soporte para convertirse en un factor estratégico de competitividad. Y en los líderes que asumen que este es el momento de transformar planes en acción, pilotos en escalamiento y discurso en resultados medibles.
Desde Logistec, comenzamos 2026 reafirmando nuestro compromiso de acompañar a la industria en este proceso. Con análisis, casos reales, miradas expertas y conversación estratégica. Porque más que un año de proyecciones, este debe ser el año en que la logística demuestre con hechos su capacidad de generar valor, impactar el negocio y responder a un entorno que ya no espera.
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