El Índice de Precios al Consumidor (IPC) del sexto mes del año fue de 0,0%, lo que sorprendió al mercado, que esperaba una variación negativa. El académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Gonzalo Escobar, afirma que este dato podría llevar al Banco Central a retrasar la baja de tasas.
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó este miércoles que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación de 0,0% en junio, lo que sorprendió al mercado, que esperaba una inflación negativa en el sexto mes del año.
Con este resultado, el IPC acumula un alza de 2,8% en lo que va de 2026 y de 4,3% en doce meses, acelerándose respecto del 3,9% alcanzado en mayo.
Como principales bajas, destacaron los precios del transporte (-1,3%), caída que estuvo impulsada mayormente por la baja en los combustibles. A ello se suma la división de vestuario y calzado, que registró una disminución de 6,3% y 5,8%, respectivamente.
En la otra vereda, los alimentos y bebidas no alcohólicas anotaron un incremento de 0,8%, siendo la división de la canasta con mayor incidencia positiva.
“Se está alejando del rango meta del 3%”
Para el académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Gonzalo Escobar, el IPC de junio es “una sorpresa, ya que las encuestas indicaban que la inflación iba a disminuir entre 0,2% y 0,3%. Por lo tanto, de cierta forma se había internalizado que se registraría un IPC negativo durante el mes de junio”.
El economista remarca que uno de los datos relevantes que se desprenden de este indicador es el hecho de que la inflación anual subió a 4,3% desde 3,9% en mayo, lo cual, dijo “sobrepasa el techo de la banda del Banco Central, y por lo tanto, se está alejando del rango meta del 3%”.
Por esa razón, Escobar afirma que “es muy probable” que el ente rector retrase la baja de la tasa de política monetaria (TPM). “Posiblemente esto va a llevar al Banco Central a ser más cauteloso y, por lo tanto, va a esperar y ver cómo se va a seguir comportando la variación en los precios para tomar una medida”, dice.
Al ser consultado si este dato sugiere un quiebre en la trayectoria de moderación inflacionaria, el experto de la UNAB considera que “es más un poco de ruido para la inflación, por la tendencia, porque no hay un alza puntual aislada, sino que hay una combinación de componentes que llevan al alza. Por lo tanto, habría que esperar qué es lo que sucede con la inflación de julio y de agosto para ver si hay algún cambio en la tendencia o no”.
Con respecto a los efectos de este IPC para los consumidores, Escobar señala que “puede haber algún grado de alivio por el lado del transporte, por una disminución en los combustibles. En el caso de la UF, principalmente para los dividendos, estos no van a variar, por lo tanto, es el lado positivo de este indicador”.
No obstante, advierte que “sí hay que poner atención a lo que sucede con los alimentos. Principalmente hay que observar el alza importante que tuvo el precio del pan, lo que afecta de forma considerable a las familias”.















































