En un paso estratégico que consolida la capacidad industrial y exportadora del país, el astillero ASENAV y la multinacional de servicios de remolcaje SAAM, firmaron su primer contrato de construcción naval.
El acuerdo contempla la fabricación de un remolcador de última generación en Valdivia, diseñado bajo los más estrictos estándares internacionales. Su construcción considera un plazo de ejecución cercano a los 15 meses. Durante el primer semestre de 2027 la nave se incorporará a la flota de SAAM en Canadá.
El gerente general de SAAM, Macario Valdés, subrayó que “este acuerdo es una buena noticia para Chile. No solo demuestra que el país tiene capacidades industriales y tecnológicas para competir en mercados exigentes, sino que además pone en valor la descentralización y el desarrollo local. Construir esta nave en Valdivia significa generar empleo, activar proveedores regionales y fortalecer una industria que puede proyectarse desde las regiones al mundo. Para SAAM es una señal concreta de que el crecimiento sostenible también pasa por impulsar capacidades locales y territoriales”.
Por su parte, el gerente general de ASENAV, Fernando Rodríguez, señaló que “este proyecto representa una vitrina muy importante para el astillero, no solo por concretar nuestra primera colaboración con un actor de la envergadura de SAAM, sino porque reafirma nuestra capacidad para desarrollar embarcaciones que cumplen con los estándares más exigentes de la industria global. El remolcador RAstar 3200-W refleja la calidad de nuestra ingeniería chilena y será un aporte clave para las operaciones de nuestro socio estratégico en el mundo”.
Tecnología de vanguardia y sello sustentable
La nave, un modelo RAstar 3200W diseñado por Robert Allan, contará con 32 metros de eslora y una capacidad de tracción a punto fijo superior a las 80 toneladas. La unidad estará equipada con un winche de tensión constante para operaciones de escolta y un sistema de extinción de incendio con notación de Clase Fire-Fighting 1.
Uno de los aspectos más destacados es su compromiso con la descarbonización: la nave integrará un avanzado sistema de tratamiento de gases de descarga para separar óxidos.

















































