La experiencia de Essity demuestra que un supply chain no se construye solo con infraestructura o tecnología. Detrás de una operación presente en más de 150 países, la cadena de suministro es un elemento estratégico para fortalecer la competitividad y el crecimiento rentable, donde la planificación integrada, la colaboración entre áreas y la gestión inteligente de los datos permiten responder con agilidad a mercados tan diversos como exigentes.
En logística, pocas cosas parecen más simples que encontrar un producto disponible cuando el cliente lo necesita. Sin embargo, detrás de esa aparente normalidad existe una cadena de decisiones que comenzó semanas, e incluso meses, antes. Forecasts, abastecimiento, planificación de producción, inventarios, transporte internacional, distribución local y coordinación entre múltiples actores forman parte de un engranaje que rara vez es visible para el cliente, pero que define el éxito de toda la operación.
Cuando esa cadena sale del foco local y se une a un eslabón más global, el desafío adquiere una dimensión completamente distinta. Precisamente ese es el escenario en el que opera Essity, compañía líder global en higiene y salud, cuya red de abastecimiento conecta plantas de producción, centros logísticos, mercados y equipos distribuidos en distintos continentes. Lejos de funcionar como operaciones independientes, cada país constituye un nodo donde la información, la planificación y la toma de decisiones conectan la realidad local con una estrategia global de cadena de suministro.
En Chile, la compañía opera a través de cuatro unidades de negocio: Professional Hygiene, con la marca Tork; Consumer Tissue con Favorita; Personal Care con TENA y Nosotras; y Health & Medical, división especializada en dispositivos médicos y soluciones para el cuidado avanzado de heridas, donde destacan marcas como Cutimed, Leukoplast, Actimove y Jobst. Es precisamente la cadena de suministro de esta última unidad de negocio, la que lideran Karen Gutiérrez, gerente de Supply Chain para Latino America y Marcelo Calderón, gerente de Supply Chain Chile.
En línea con las prioridades estratégicas de Essity, su cadena de suministro también desempeña un papel clave en la innovación, la sostenibilidad y la resiliencia del negocio. Esto les permite seguir desarrollando soluciones de higiene y salud que mejoran el bienestar de las personas, al tiempo que optimiza recursos y fortalece su capacidad para operar en entornos cada vez más dinámicos.
En una compañía global como Essity, la disponibilidad no se gestiona únicamente desde una mirada local. La operación funciona dentro de una red integrada de abastecimiento, donde la visibilidad de inventarios, las distintas fuentes de suministro y la coordinación entre mercados permiten evaluar alternativas cuando cambia la demanda o aparecen restricciones en la cadena.
“La ventaja de ser una compañía global es que contamos con distintas fuentes de suministro y capacidades en diferentes mercados. Eso nos permite evaluar alternativas y responder con mayor agilidad cuando surge una necesidad específica.”, afirma Karen Gutiérrez.
El gerente de Supply Chain Chile, agrega un ejemplo que refleja cómo esa integración va mucho más allá del simple movimiento de mercancías. «La coordinación entre mercados nos ayuda a mejorar la disponibilidad y también a gestionar mejor los riesgos de obsolescencia o vencimiento. No se trata solo de mover productos, sino de usar la información disponible para tomar mejores decisiones.” añade.
Esta integración permite operar con una visión end-to-end, donde el inventario, la planificación y el servicio se gestionan como parte de un mismo sistema. La combinación de agilidad operativa, resiliencia y colaboración entre equipos internos y socios estratégicos se ha transformado en una ventaja competitiva para la compañía
CHILE: MERCADO QUE DESAFÍA LA LOGÍSTICA
Aunque el mercado chileno representa una fracción del negocio global, dentro de Essity ocupa una posición relevante para Latinoamérica, no solo por su estabilidad económica, sino también porque reúne una serie de condiciones que obligan a desarrollar soluciones logísticas altamente adaptables.
Su geografía, la dispersión territorial y la diversidad de clientes convierten al país en un escenario particularmente exigente para cualquier operación de abastecimiento.
“Chile es un mercado súper importante para Latinoamérica y también complejo por su geografía. Atendemos hospitales públicos, clínicas, farmacias, distribuidores y ortopedias, todos con necesidades muy distintas. Muchos clientes tienen limitaciones de bodegaje. Entonces debemos entender cómo almacenan y consumen los productos para diseñar nuevas formas de abastecimiento”, advierte Marcelo.
Sin embargo, una de las particularidades más interesantes de la operación de Essity es que no administra productos de consumo masivo tradicionales. Su negocio Health & Medical incorpora una complejidad adicional asociada a dispositivos médicos y soluciones para el cuidado avanzado de heridas, donde la trazabilidad, la regulación sanitaria y el control de inventarios adquieren un nivel de exigencia muy superior.
La gerente de supply chain Latam explica que precisamente esa realidad obliga a construir una cadena de suministro distinta. “Trabajamos bajo estándares globales, pero debemos adaptarlos a los requerimientos regulatorios de cada país. En Medical existe un componente regulatorio que hace que Supply Chain tenga características propias”, destaca.
No basta con asegurar la disponibilidad. También es indispensable controlar lotes, fechas de vencimiento, almacenamiento, trazabilidad y cumplimiento normativo durante todo el recorrido del producto.
Si existe un concepto que aparece una y otra vez durante la conversación con ambos ejecutivos, es colaboración, pero no como un valor corporativo, sino como una herramienta operacional. La operación de Essity no descansa únicamente sobre Supply Chain. Ventas, Comercial, Desarrollo de Negocios, Distribuidores, Operador logístico y equipos regionales participan activamente de un mismo proceso de planificación.
La misma lógica se extiende hacia fuera de la organización. La empresa ha construido relaciones de largo plazo con distribuidores nacionales y con su operador logístico, integrándolos a los objetivos de servicio y desempeño.
«Operamos con el mismo 3PL desde hace años y más que una relación contractual, buscamos construir verdaderas alianzas. Compartimos indicadores y una visión común de servicio para generar valor para nuestros clientes», explica Karen.
Esta forma de trabajar prepara el terreno para el elemento que, probablemente, mejor sintetiza la cultura logística de Essity: un proceso de planificación que dejó de ser una herramienta operacional para convertirse en parte del ADN de la organización.
S&OP EN EL CENTRO
En la mayoría de las organizaciones, el Sales & Operations Planning (S&OP) suele describirse como una metodología para alinear la demanda con el abastecimiento. En Essity, en cambio, la conversación revela algo distinto, ya que el S&OP no es una reunión mensual ni una herramienta de planificación; es una disciplina organizacional que atraviesa toda la compañía.
«El proceso de S&OP es parte de lo que nos diferencia. No es solo algo que hacemos en Chile; es una disciplina que tenemos en toda la organización. Existe una ejecución local, pero también un ciclo que se mantiene en todos los países y que luego escala hacia nuestra área global de Integrated Supply Chain», comenta la ejecutiva Latam.
Es un proceso ascendente donde cada dato generado en Chile termina formando parte de decisiones que pueden impactar la fabricación de productos y la disponibilidad de inventario para otros mercados. Esa sincronización permite que la estrategia deje de construirse desde un escritorio corporativo para alimentarse, permanentemente, de la realidad de cada mercado aportando una visión más amplia, que permite anticipar riesgos, priorizar capacidades y tomar decisiones más sostenibles para el negocio.
Uno de los aspectos más interesantes del modelo es que el S&OP deja de ser responsabilidad exclusiva del área logística. «El gran valor que tenemos es que trabajamos conectados con todas las áreas. Ventas, Marketing, Desarrollo Comercial, Finanzas y Supply Chain… todos participan del proceso. Sin esa participación, el modelo no funcionaría igual», sostiene Gutiérrez.
Marcelo Calderón coincide y lleva la reflexión un paso más allá. «No delegamos el forecast a una sola persona. Cada área revisa su información, interpreta sus números y aporta al proceso. Así evitamos que las decisiones dependan de la intuición de alguien», comenta.
La experiencia de Essity demuestra que el pronóstico más preciso no nace del software, sino de la capacidad de integrar conocimiento comercial, operacional y estratégico en una misma conversación.
Esa disciplina colaborativa no se sostiene únicamente con procesos o indicadores. Tanto Karen Gutiérrez como Marcelo Calderón coinciden en que detrás del modelo existe un equipo que ha incorporado esta forma de trabajar como parte de su cultura. El compromiso de todas las áreas ha permitido consolidar una planificación donde cada persona comprende cómo sus decisiones impactan en el resto de la cadena. Más que ejecutar una metodología, el desafío ha sido construir una cultura compartida, donde la colaboración y la responsabilidad individual terminan transformándose en un resultado colectivo.
«Cada área entiende el rol que tiene dentro del proceso y sabe que una buena planificación no depende de un solo equipo, sino del trabajo coordinado de toda la organización», destaca la gerente de Supply Chain Latam, al reconocer el aporte de los distintos equipos que hacen posible la operación.
UNA SOLA VERSIÓN
La irrupción de la Inteligencia Artificial ha instalado la idea de que el futuro de la logística dependerá exclusivamente de algoritmos capaces de anticipar la demanda o automatizar decisiones. Sin embargo, Essity entiende que el verdadero valor de estas herramientas depende de contar primero con información confiable, procesos integrados y una fuerte disciplina de planificación.
Antes de pensar en algoritmos avanzados, el desafío es asegurar que toda la organización trabaje sobre una misma fuente de información y comparta una visión común de la realidad del negocio.
“Tenemos una reportería muy sólida y compartida. Todos vemos los mismos KPIs, todos trabajamos con la misma información. Nadie puede decir que le faltan datos porque existe una sola versión para toda la organización”, explica Marcelo.
Para el ejecutivo, la calidad del dato continúa siendo más importante que la sofisticación tecnológica. “Más que apostar por la Inteligencia Artificial dentro del proceso, reforzamos la participación de las personas y la calidad de la información. El dato limpio y centralizado es lo que realmente permite tomar mejores decisiones», asegura.
CUSTOMER EXPERIENCE
Más allá de los procesos internos, todas las decisiones buscan mejorar la experiencia del cliente. En el negocio Health & Medical, asegurar la disponibilidad de productos no solo impacta indicadores operacionales, sino también la continuidad de atención de pacientes y la confianza que depositan en Essity hospitales, clínicas, farmacias, distribuidores y ortopedias.
La última encuesta de satisfacción realizada por el negocio Health & Medical a sus clientes, a fines de 2025 confirmó que, además de rapidez, los clientes valoran la visibilidad del servicio, cumplimiento consistente y capacidad de respuesta. Por eso, en Essity las mejoras logísticas no se miran solo desde indicadores internos, sino también desde cómo el cliente percibe la confiabilidad de la operación.
Queda claro que la tecnología puede acelerar procesos, los datos pueden mejorar la precisión de las decisiones y la infraestructura puede ampliar la capacidad de respuesta; sin embargo, ninguna de esas herramientas genera valor por sí sola si la organización no comparte una misma forma de planificar.
Ese es, probablemente, el mayor aprendizaje que deja este caso. La fortaleza de un Supply Chain global no depende únicamente de la cantidad de plantas, centros de distribución o mercados que una empresa tenga alrededor del mundo. Depende de su capacidad para convertir información, colaboración y disciplina en una sola manera de trabajar. En Essity, esa disciplina tiene nombre propio: S&OP. Pero más que una metodología, representa una cultura organizacional donde cada decisión local alimenta una estrategia global y donde la colaboración deja de ser un discurso para convertirse en una ventaja competitiva.














































