El primer Índice de Digitalización Logística de Check WMS se construyó con más de 60 clientes nuevos, entre pymes y empresas enterprise incorporados entre 2025 y 2026, muestra que el salto a un sistema de bodega ocurre sobre todo en compañías que ya facturan de forma digital, sin importar su tamaño.
En Chile, cuando una empresa logística decide finalmente ordenar su bodega con un sistema digital, la razón casi nunca es una crisis puntual: según el catastro de Check WMS, 42% de los nuevos clientes tomó la decisión porque su operación había crecido más rápido que su capacidad de administrarla a mano, y otro 20% lo hizo por la exigencia de un cliente grande o una licitación. Solo uno de cada diez identificó un error o una pérdida como el motivo directo.
El hallazgo se inserta en un fenómeno más amplio en el país. Un estudio de Entel Digital junto a la Cámara Nacional de Comercio, la Fundación Kodea y OTIC Sofofa encontró que el 74% de las empresas grandes afirma tener un plan de digitalización continuo, frente a solo el 50% de las pymes, y que la diferencia es aún más marcada en capacitación, 39% de las pymes cuenta con programas de competencias digitales, contra 55% en las compañías grandes. La brecha, en otras palabras, no siempre es de acceso a herramientas, sino de profundidad de uso.
Dentro del universo de nuevos clientes de Check WMS, el rubro de operadores logísticos, empresas que administran bodegas de terceros concentra el 36% de las incorporaciones y es, además, el que con más frecuencia llega sin ningún ERP de facturación, la mitad de los casos con datos suficientes no contaba con ese tipo de sistema al momento de sumarse. La concentración geográfica también es alta: según la geolocalización disponible en el CRM de la compañía, 93% de los clientes ubicables se encuentra en la Región Metropolitana, y solo tres casos en los últimos siete trimestres correspondieron a regiones (Antofagasta, O’Higgins y Biobío).
«Lo que muestra este índice es que la brecha ya no está en si la pyme tiene o no un computador, sino en si ese sistema llega hasta la bodega. Una empresa puede estar facturando de forma digital y, al mismo tiempo, seguir contando cajas a mano porque nunca conectó ese proceso con su inventario. Esa es la brecha real que estamos midiendo trimestre a trimestre.», comenta Antonio Horvath, Fundador y CEO de Check WMS.
El motivo que gatilla la decisión también entrega una lectura relevante para el sector: 42% de los nuevos clientes señaló el crecimiento de su propia operación como la razón para evaluar un sistema de gestión de bodega, y 20% lo hizo por la exigencia de un cliente grande o una licitación. Solo uno de cada diez casos identificó un error o una pérdida puntual como el gatillante directo. La señal es que, al menos en el segmento que se está digitalizando, el proceso tiende a moverse por planificación de crecimiento y no únicamente por una crisis operativa.
Frente a ese panorama, Check WMS, plataforma chilena de gestión de bodegas orientada a pymes, construye este índice a partir de sus propias incorporaciones de clientes, con la intención de actualizarlo de forma trimestral y semestral. La compañía documenta casos como el de Hortitec, que redujo en 92% sus errores de picking y pasó de tres operarios a uno para esa tarea, o el de Soviquim, que aumentó en 83% la productividad de su picking de 60 a 110 líneas procesadas por operario al día y redujo en 30% sus mermas de inventario.
«La recomendación para una pyme logística no es esperar a perder un cliente por un error de despacho. Si ya tienes un sistema de facturación pero manejas el inventario aparte, ese es justamente el punto donde se generan los cuellos de botella. Vamos a seguir publicando este índice cada trimestre porque nos interesa que el sector tenga una fotografía real de en qué etapa está, no solo casos aislados.», concluye Pablo García, Gerente Comercial y cofundador de Check WMS.
El próximo corte, correspondiente al cierre del tercer trimestre de 2026, permitirá observar si la migración desde sistemas básicos de facturación hacia plataformas con módulo de bodega se mantiene, o si la incorporación de nuevos clientes en Perú y Colombia empieza a modificar el perfil geográfico de la muestra. Por ahora, el dato más claro de esta primera medición es que, en la logística pyme chilena, la brecha digital no se mide por tener o no un computador en la oficina, sino por si ese sistema efectivamente llegó hasta la bodega.

















































