Cómo el Pilar de Redes del Supply Chain Council de Chile contribuye a aterrizar ajustes normativos para fortalecer la productividad, la trazabilidad y la competitividad del ecosistema logístico nacional.
El presente artículo revisa cuatro líneas de trabajo impulsadas durante 2026 desde el Pilar de Redes del SCCC: el piloto de camiones de alta productividad, el desarrollo de un índice de resiliencia de supply chain, los ajustes a la Resolución Exenta SII N° 154 y la discusión del proyecto de ley asociado al autocontrol de pesaje. El foco común es compatibilizar control, trazabilidad y resguardo de infraestructura con eficiencia operacional, productividad y competitividad país.
Propósito del Pilar de Redes
Toda vez que pensamos en logística, solemos imaginar un proceso compuesto por múltiples eslabones que agregan valor al flujo físico y documental, con el objetivo final de cumplir la promesa de entrega al cliente. Sin embargo, para que esa promesa se materialice de manera eficiente, se requiere una coordinación efectiva entre instituciones públicas, empresas privadas, gremios, operadores logísticos, generadores de carga y transportistas.
En un escenario económico desafiante —marcado por bajo crecimiento, presión sobre la inversión, restricciones fiscales y mayores exigencias de productividad—, la logística adquiere un rol estratégico. Cada regulación que incide sobre el movimiento de bienes puede generar valor público si mejora la trazabilidad, la seguridad y la protección de activos; pero también puede generar fricciones, sobrecostos y pérdida de competitividad si su diseño no considera la operación real de las cadenas de abastecimiento.
Desde esa perspectiva, el Pilar de Redes del Supply Chain Council de Chile busca actuar como un espacio técnico, neutral y colaborativo que permita conectar la experiencia operacional del sector privado con los objetivos públicos de control, modernización y desarrollo sostenible. Su propósito es contribuir a que las nuevas normativas logísticas se diseñen e implementen de forma práctica, gradual, digitalmente integrable y orientada al valor económico y social para Chile.
Principales líneas de trabajo 2026
Durante 2026, el Pilar de Redes ha participado en cuatro iniciativas de naturaleza distinta, pero conectadas por un mismo desafío: elevar la productividad del supply chain chileno sin debilitar los objetivos de control, fiscalización y resguardo de infraestructura.
- Desarrollo de un piloto de camión de alta productividad (bitren).
- Desarrollo de un Índice de Resiliencia del Supply Chain, liderado por la Universidad Adolfo Ibáñez.
- Ajustes operacionales a la Resolución Exenta SII N° 154, sobre facturas y guías de despacho que amparan el traslado de bienes.
- Ajustes al proyecto de ley de autocontrol de pesaje, asociado al resguardo de la infraestructura vial.
Las dos primeras iniciativas apuntan principalmente a productividad, planificación e infraestructura futura; las dos últimas buscan fortalecer el control y la trazabilidad de los flujos logísticos. En todas ellas, el desafío común es evitar que instrumentos correctos en su propósito terminen generando efectos no deseados sobre tiempos, costos, continuidad operacional o competitividad del país. Todas estas iniciativas si bien participamos, si es clave reconocer el aporte relevante que otras agrupaciones realizan en la misma dirección como es Conecta Logistica y ALOG.
Avances por Iniciativa
- Piloto de camión de Alta Productividad (Bitren)
El desarrollo de camiones de alta productividad ha sido una aspiración planteada por distintos gremios y empresas durante varios años, con el objetivo de modernizar gradualmente la normativa de carga en carretera. El marco regulatorio base sigue siendo el Decreto Supremo MOP N° 158, de 1980, que fija los pesos máximos de los vehículos que pueden circular por caminos públicos; dicha norma fue promulgada el 29 de enero de 1980 y publicada el 7 de abril de 1980, con modificaciones posteriores, entre ellas la publicada el 23 de enero de 2025. (Fuente: Biblioteca del Congreso Nacional / Ley Chile, Decreto Supremo MOP N° 158 de 1980).
La evolución tecnológica del transporte, el mejor estándar de seguridad de las flotas, la existencia de autopistas modernas y la experiencia internacional con configuraciones de mayor capacidad abren una discusión relevante: evaluar si Chile puede incorporar camiones de mayor tonelaje o productividad bajo condiciones controladas, rutas definidas y estándares técnicos verificables.
El valor de un piloto radica precisamente en pasar de la teoría a la evidencia local. Un camión de alta productividad operando bajo parámetros acotados permitiría medir impactos reales en costos, seguridad, congestión, emisiones e infraestructura. En ese análisis, el principal riesgo a gestionar es el efecto sobre la infraestructura vial —especialmente puentes y tramos sensibles—, el cual debe abordarse mediante estudios técnicos, selección de rutas, monitoreo y criterios de mitigación.
Desde el SCCC se propuso avanzar con un generador de carga dispuesto a financiar los estudios y la operación controlada del equipo, asumiendo los riesgos propios del piloto. La expectativa es que el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, junto con el Ministerio de Obras Públicas, puedan consensuar una autorización que permita generar información técnica para decidir, con evidencia chilena, si esta tecnología debe escalar o no en el país.
- Índice de Resiliencia del Supply Chain
La Universidad Adolfo Ibáñez, a través del académico Jorge Hernández, lidera el desarrollo de un Índice de Resiliencia del Supply Chain, iniciativa a la cual el SCCC fue invitado a participar como parte del grupo principal de trabajo.
El objetivo es construir una metodología que permita evaluar la resiliencia de cadenas de abastecimiento críticas para Chile. En una primera etapa, el trabajo se ha enfocado en el rubro minero, dada su relevancia estratégica para la economía nacional y su alta dependencia de infraestructura, continuidad operacional, abastecimiento de insumos, coordinación territorial y capacidad de respuesta frente a disrupciones.
La iniciativa ha considerado entrevistas, encuestas, revisión de estudios y espacios de conversación con actores relevantes. A partir de esa información, se busca estructurar un modelo que permita identificar brechas, priorizar proyectos de infraestructura y apoyar decisiones de inversión pública y privada con una mirada sistémica.
Como siguiente etapa, se evalúa incorporar otro rubro de alta relevancia para el país, como consumo masivo, dado su impacto directo en la disponibilidad cotidiana de bienes para la población. El valor esperado del índice es entregar una herramienta práctica para tomadores de decisiones, capaz de transformar evidencia dispersa en criterios comparables de priorización.
- Ajustes a la Resolución Exenta SII N° 154
La Resolución Exenta SII N° 154, publicada en 2025, introdujo nuevas exigencias para las facturas y guías de despacho que amparan el traslado de bienes corporales muebles. Su propósito apunta a fortalecer la trazabilidad tributaria y logística del movimiento de mercancías mediante mayor información sobre origen y destino efectivo del traslado, individualización del chofer, RUT del transportista, patente del vehículo o carro, tipo de traslado y detalle de los bienes transportados. (Fuente: Servicio de Impuestos Internos, Resolución Exenta SII N° 154 de 2025).
El objetivo de control es atendible y necesario. Sin embargo, desde el mundo logístico se levantaron preocupaciones respecto de su implementación práctica, especialmente por el impacto que ciertos mecanismos podrían generar sobre tiempos de despacho, integración de sistemas, operación de transportistas y continuidad de flujos.
Tras conversaciones entre distintos actores, el SII postergó la entrada en vigencia de la normativa hasta el 1 de noviembre de 2026, mediante la Resolución Exenta SII N° 52, publicada el 22 de abril de 2026. Esta modificación abrió una ventana para ajustar procesos, sistemas y criterios operacionales antes de la aplicación obligatoria. En ese marco, el SCCC ha trabajado en una propuesta que separa conceptualmente el flujo logístico del flujo de transporte, manteniendo la guía de despacho o factura como elemento articulador del control, pero evitando que la documentación se transforme en un cuello de botella operacional. (Fuente: Servicio de Impuestos Internos / Ley Chile, Resolución Exenta SII N° 52 de 2026).
La disposición mostrada por el SII, el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones y distintos gremios permite proyectar una solución de mejor calidad técnica: una norma que conserve su esencia de trazabilidad, pero que sea implementable en la operación real de empresas, centros de distribución, operadores logísticos y transportistas.
- Proyecto de ley de Autocontrol de Pesaje
El proyecto que modifica las normas de autocontrol en materia de pesaje busca reducir el daño a la infraestructura vial generado por vehículos de carga con sobrepeso. Ese objetivo es compartido por el sector logístico: proteger caminos, puentes y patrimonio vial es una condición necesaria para una logística segura y sostenible.
La Dirección de Vialidad ha informado que administra cerca de 90.000 kilómetros de rutas y que el Estado cuenta con 27 plazas fijas de pesaje y 27 equipos móviles; según la autoridad, la iniciativa permitiría agregar alrededor de 550 nuevos puntos de control vinculados a empresas generadoras y transportadoras de carga. Estas cifras refuerzan la importancia del objetivo público, pero también la necesidad de que el diseño operacional no genere congestión ni controles redundantes. (Fuente: Dirección de Vialidad / Ministerio de Obras Públicas, 2025).
La discusión se concentra en el mecanismo de implementación. El proyecto amplía obligaciones hacia actores que movilizan altos volúmenes de carga y exige sistemas de pesaje autorizados, emisión de certificados y transmisión de información a la autoridad. En particular, se ha discutido el umbral de 60.000 toneladas anuales o más por cada punto de embarque o recepción, incorporando a puertos, aeropuertos, bodegas, terminales, centros de transferencia y otros recintos vinculados al tránsito terrestre. (Fuente: Senado de la República de Chile, estado de tramitación del proyecto de ley sobre autocontrol de pesaje).
El riesgo operacional señalado por distintos gremios es que un esquema de pesaje demasiado rígido, censal o redundante pueda ralentizar el flujo de camiones, generar congestión en accesos, duplicar controles ya existentes y elevar costos logísticos. Según un análisis gremial publicado por ALOG Chile en Revista Logistec, el extr acosto del sistema superaría los USD 310 millones anuales solo en puertos, almacenes extraportuarios, bodegas de arriendo y depósitos de contenedores; en 20 años, el costo logístico superaría los USD 6.200 millones, frente a un ahorro estimado en mantención vial de USD 215 millones. Estas cifras muestran la necesidad de diseñar mecanismos de fiscalización proporcionales, trazables y operacionalmente viables. (Fuente: ALOG Chile / Revista Logistec, “Ley de pesaje: una norma que Chile debe perfeccionar antes de aprobar”, 2026).
Desde el SCCC, la posición recomendada no es rechazar la modernización de la norma, sino perfeccionarla. Para ello, se propone trabajar con mesas amplias, implementación por etapas, integración de datos, plataformas digitales, criterios de excepción técnicamente fundados, sanciones proporcionales y mecanismos que incentiven el cumplimiento sin deteriorar la competitividad del país. En materia sancionatoria, el proyecto en discusión contempla multas graduadas entre 2 y 100 UTM y posibilidad de clausura ante incumplimientos reiterados, por lo que resulta especialmente relevante asegurar criterios claros, trazables y proporcionales. (Fuente: Senado de la República de Chile, obligaciones y sanciones del proyecto de ley de pesaje).
Lo que Esperamos para el Futuro
La experiencia de 2026 confirma que la competitividad logística no depende únicamente de infraestructura o tecnología, sino también de la calidad del diseño normativo. Una regulación bien construida puede elevar estándares, reducir informalidad, proteger activos públicos y mejorar la trazabilidad. Una regulación mal implementada puede generar el efecto contrario: más costo, más fricción y menor productividad.
Por ello, el desafío es avanzar hacia una agenda logística moderna, digital, colaborativa y basada en evidencia. El SCCC, a través de su Pilar de Redes, espera seguir contribuyendo con conocimiento técnico, experiencia operacional y articulación público-privada para que las iniciativas en curso terminen fortaleciendo el supply chain chileno y, con ello, la competitividad de Chile.
Fuentes citadas: Biblioteca del Congreso Nacional / Ley Chile. Decreto Supremo MOP N° 158 de 1980, que fija el peso máximo de los vehículos que pueden circular por caminos públicos – Servicio de Impuestos Internos. Resolución Exenta SII N° 154 de 2025, que fija exigencias sobre facturas y guías de despacho que amparan el traslado de bienes corporales muebles – Servicio de Impuestos Internos / Ley Chile. Resolución Exenta SII N° 52 de 2026, que modifica la fecha de entrada en vigencia de la Resolución Exenta SII N° 154 al 1 de noviembre de 2026 – Senado de la República de Chile. Proyecto de ley que modifica normas sobre autocontrol en materia de pesaje respecto de empresas generadoras de carga – Dirección de Vialidad / Ministerio de Obras Públicas. Información pública sobre aprobación en la Cámara de Diputados del proyecto de ley de pesaje y antecedentes de control vial – ALOG Chile / Revista Logistec. “Ley de pesaje: una norma que Chile debe perfeccionar antes de aprobar”, 2026.
Por Alejandro Vargas Hillbrecht · Director de Redes, Supply Chain Council de Chile (SCCC)














































