JUNGHEINRICH: UN PARTNER PARA LA AUTOMATIZACIÓN DE LOS PROCESOS

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Basados en el conocimiento, la experiencia, el compromiso y el acompañamiento a sus clientes, la empresa marca diferencias en el mercado logístico con el diseño de soluciones de automatización de procesos. La mirada de Jungheinrich va desde una transpaleta manual a una robusta solución de automatización, acorde a las necesidades de la operación de sus clientes.

Agilidad, rapidez, eficiencia, exactitud y continuidad operacional son los principales conceptos de la logística actual. La pandemia y los cambios que se han generado en la cadena logística han desencadenado un impulso en la incorporación de tecnología, la automatización y la sustentabilidad de los procesos.

Actualmente, la industria logística mira con ojos de modernidad y de futuro estos procesos. El llamado de varios actores ha sido a subirse a las tecnologías que para muchos asoman como un aliado clave para dar a sus operaciones el desarrollo y evolución que requieren para ser parte del nuevo ciclo operacional.

Sin embargo, esto que asoma como una mejora sustancial de los procesos no es un acto de magia. La tecnología y la automatización requieren de unos procesos bien definidos y diseñados, como asimismo, ejecutados e implementados con precisión y exactitud.

En Jungheinrich, empresa líder en intralogística en el mundo, han estado atentos a los cambios en la logística distributiva y de almacenamientos para acompañar a los clientes en estos proyectos. “Somos testigos de una explosión de proyectos de automatización, donde se habla generalmente de automatizar procesos cuando lo que se automatiza es realmente un conjunto de tareas que están dentro de un proceso”, comento Fernando Gacitúa, Logistic Systems Senior Account Manager en Jungheinrich Chile, aterrizando el alcance de estos proyectos.

En medio de este boom por la automatización, Gacitúa asegura que es necesario entender que uno de los principales desafíos de estos proyectos está en la estandarización previa de los procesos y las formas de trabajo. “Este es el punto inicial para cualquier proceso de automatización, porque es fundamental que los clientes entiendan que desde la idea de automatizar y pensar en un proyecto hasta la implementación y concreción del mismo hay un largo camino de trabajo que es necesario transitarlo con buena compañía”, afirma el ejecutivo.

LA AUTOMATIZACIÓN NO ES MAGIA

Paso a paso, así ha sido el trabajo de Jungheinrich en automatización. Desde sus inicios, la compañía ha transitado por este camino junto a la industria y el mercado, ganando experiencia y conocimiento que hoy les permite marcar diferencias al ser capaces de diseñar una solución de automatización de procesos basada en el conocimiento, la experiencia, el compromiso y el acompañamiento a sus clientes.

“Nuestro sello diferenciador es que tenemos la virtud de poder implementar desde una transpaleta manual hasta un equipo automatizado. Tenemos la solución completa que permite ofrecer al cliente un proyecto robusto con soluciones específicas para sus necesidades. El mercado se acerca a nosotros para conocer cómo funcionan nuestros equipos y cómo implementamos”, expresa Gacitúa.

En el paso a paso de estos proyectos es indispensable, a juicio de Fernando, entender que el puntapié inicial está en el análisis, en los requerimientos y en las características de la operación que se busca automatizar. “Hay un proceso de asesoría y consultoría que nos permite ofrecer al cliente un diseño automatizado adecuado para ir avanzando luego en el desarrollo y la implementación”, comenta.

No es posible implementar algo sin tener en cuenta la visión global del impacto en el proceso y eso es una premisa en Jungheinrich, cuyo foco está en ofrecer una solución adecuada y que finalmente aporte eficiencia, productividad y agilidad a la operación del cliente.

"Nuestra fortaleza está en informar a nuestros clientes lo que somos capaces de hacer con el alcance de nuestras soluciones. Lo que nos interesa no es solo entregar una solución, sino iniciar un proceso de asesoramiento técnico, operacional y funcional que permita orientar al cliente y conocer en qué debe fijarse, qué debe realizar o definir para poder optar a un proceso de automatización. No vendemos productos, diseñamos proyectos”, enfatiza el Logistic Systems Senior Account Manager en Jungheinrich Chile.

Por tanto, la compañía de origen alemán tiene claro que la automatización debe ser a medida y que para eso se debe tener presente un sinfín de factores, comenzando por la productividad que es esencial para saber si el retorno de las inversiones es viable. “No solo manejamos la mecánica de estos equipos, sino la inteligencia asociada a estos proyectos que tienen que ver con el desarrollo de sistemas y software. El principal valor de que Jungheinrich esté en Chile es que el mercado nacional puede gozar de la experiencia ya vivida, de la sinergia y tecnologías aplicadas a lo largo del mundo”, recalca Gacitúa.

SUMA AUTOMATIZACIÓN CON SEGURIDAD

“No somos proveedores de equipos, sino consultores. Nuestro objetivo es siempre buscar la máxima eficiencia y productividad en la operación de los clientes”, afirma Fernando en cuanto a la mirada comercial de la empresa. Y es esta forma de ver los proyectos, la que le da confianza a Jungheinrich para asegurar que este modelo comercial basado en la consultoría genera finalmente proyectos exitosos.

“Cuando se habla de automatización se cree que se va a eliminar errores, pero para eso se deben cumplir condiciones previas que se deben trabajar y preparar para esa situación. A nosotros nos interesa el éxito y eso es la consecuencia del éxito de nuestros clientes. Esto es un proyecto cuyo objetivo es mayor y requiere planificación, diseño y análisis adecuado, ya que es muy importante sincronizar la operación completa para cumplir con las expectativas que se tiene ”, añade.

Así, el Logistic Systems Senior Account Manager de la compañía recalca que, bajo este modelo consultivo, los clientes logran finalmente éxito, porque lo que hemos dicho que se puede lograr es lo que cumplimos, principalmente un incremento en productividad, continuidad operacional y eficiencia energética”, expresa Gacitúa.

Y es el éxito que alcanzan estos proyectos, lo que generalmente impulsa una segunda etapa o fase y una tercera también. El foco de Jungheinrich está en la satisfacción del cliente y “para eso entendemos, aceptamos y trabajamos para lograr lo quieren, pero no necesariamente cómo lo quieren”.

Para cumplir con los objetivos, Jungheinrich cuenta con un abanico de soluciones que están divididas en dos áreas: Transelevadores para el almacenamiento, por ejemplo, en pasillos angostos y equipos AGV. Estos últimos pueden mover pallet de un punto a otro, son además capaces de apilar, transportar a nivel de piso y desplazar carga.

“La armonía entre equipos es posible con la asesoría y diseño de Jungheinrich, al igual que la escalabilidad de los proyectos. Nuestro objetivo es siempre hacer realidad lo que se planteó”, concluye el ejecutivo.